La Asignación Universal por Hijo fue la única prestación social que aumentó en términos reales durante la gestión de Javier Milei, según un informe privado elaborado con datos oficiales. El resto de los principales programas asistenciales sufrió recortes por inflación, cambios presupuestarios o caída de beneficiarios, con bajas que en algunos casos superaron el 70%.

El relevamiento fue realizado por la consultora C-P y comparó la evolución real del gasto social entre noviembre de 2023 y marzo de 2026. Según el estudio, la AUH y la Asignación Universal por Hijo con Discapacidad crecieron 88% por encima de la inflación en ese período.

Desde el Gobierno sostienen que la decisión respondió a un cambio de criterio en la asistencia social. El argumento oficial es que la prioridad pasó a ser el envío directo de recursos a las familias, sin intermediación de organizaciones sociales. En ese marco, la AUH quedó como el programa más reforzado dentro del esquema de ayuda estatal.

Los programas que más cayeron

El informe de C-P mostró que la mayoría de las prestaciones sociales perdió poder de compra. El plan Progresar tuvo una caída real del 77%, mientras que Potenciar Trabajo retrocedió 73%. En la categoría de otros programas, la baja llegó al 79%.

También se registraron recortes en otras líneas de asistencia. Las asignaciones familiares cayeron 15% en términos reales, las pensiones no contributivas bajaron 13% y los fondos del PAMI retrocedieron 16%. La Pensión Universal para el Adulto Mayor, que equivale al 80% del haber mínimo, tuvo una pérdida real del 30%.

La Tarjeta Alimentar también quedó por debajo de la inflación, aunque con una caída más moderada. Según el informe, perdió 6% en términos reales hasta marzo de 2026. Desde el Ministerio de Capital Humano, en cambio, destacaron que esa prestación incorporó a 600.000 adolescentes desde octubre de 2024.

El argumento del Gobierno

En su último informe ante el Congreso, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, señaló que la AUH creció 561% en términos nominales y que la Tarjeta Alimentar aumentó 137,5%. Esos números no descuentan el efecto de la inflación, por eso difieren de los cálculos reales de la consultora.

El Gobierno también sostuvo que la combinación de AUH y Prestación Alimentar pasó de cubrir el 55% de la Canasta Básica Alimentaria en noviembre de 2023 al 87% en febrero de 2026. Para el Ejecutivo, ese cambio muestra una mejora en la cobertura directa hacia los hogares más vulnerables.

Además, Capital Humano planteó que al inicio de la gestión el 50% de los recursos destinados a poblaciones vulnerables se distribuía mediante intermediarios. Según la cartera, actualmente el 93,5% se canaliza de forma directa hacia las familias beneficiarias.

Más AUH, menos asistencia por otras vías

El refuerzo de la AUH también aparece en mediciones de más largo plazo. El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA calculó que el poder de compra de esa asignación cayó a su punto más bajo durante el cambio de gobierno, cuando cubría el 28,1% de una canasta alimentaria para una familia con dos hijos.

Según esa medición, la cobertura actual llega al 44,7%. El dato muestra una recuperación importante, aunque todavía lejos del máximo registrado a mediados de 2021, cuando la prestación cubría el 57% de esa canasta.

El economista Federico Pastrana, de C-P, señaló además un efecto particular del nuevo esquema. Como la AUH casi se duplicó en términos reales y las asignaciones familiares quedaron más rezagadas, un trabajador informal o desempleado puede cobrar más por hijo que un asalariado registrado. Para el especialista, esa diferencia puede generar un desincentivo a la formalización laboral.

El informe distingue entre programas que fueron licuados por inflación y otros que recibieron ajustes más directos. En todos los casos, el resultado marca un cambio fuerte en la composición de la asistencia social: más recursos concentrados en la AUH y menos fondos para el resto de las prestaciones.