La Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán (ADIUNT) confirmó su adhesión al paro nacional universitario convocado del 16 al 20 de junio, luego de rechazar la propuesta salarial acordada entre el Gobierno nacional, los rectores y sectores sindicales.

La decisión fue ratificada durante el Congreso de CONADU Histórica, donde la representación tucumana llevó el mandato votado en asamblea general. La federación resolvió rechazar la oferta oficial y avanzar con una semana completa de medidas de fuerza en todas las universidades donde tiene representación.

Desde ADIUNT sostuvieron que aceptar la propuesta hubiera significado abandonar el reclamo por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y cuestionaron que las negociaciones se realizaron sin la participación de docentes y trabajadores no docentes.

“El ofrecimiento del gobierno lo consensuó con los rectores, pero de espaldas a las y los trabajadores docentes y no docentes”, expresaron desde el gremio.

Según explicaron, la propuesta contempla una recomposición salarial del 21,3% y otro incremento del 3% previsto para noviembre. Para la organización sindical, esos porcentajes resultan insuficientes frente a una pérdida acumulada del poder adquisitivo que, aseguran, supera el 50%.

Además de la cuestión salarial, ADIUNT cuestionó los alcances presupuestarios del acuerdo. Indicaron que contempla fondos para hospitales universitarios y un incremento del 20% para gastos de funcionamiento, mientras que en materia de becas sólo prevé una actualización para el programa Belgrano, sin modificaciones para las becas Progresar.

Durante el congreso nacional también se planteó la necesidad de profundizar el plan de lucha y coordinar acciones con asociaciones de base y sectores autoconvocados que rechazan el entendimiento alcanzado con el Ejecutivo nacional.

En ese marco, la federación convocó a una jornada nacional de protesta para el miércoles 17 de junio y llamó a toda la docencia universitaria, independientemente de la federación sindical a la que pertenezca, a sumarse a las medidas de fuerza.

La decisión impactará en el normal desarrollo de las actividades académicas en la Universidad Nacional de Tucumán durante toda la semana, en un contexto de creciente tensión entre los gremios universitarios y el Gobierno nacional por el financiamiento del sistema educativo superior.