Daza aseguró que el peso puede convertirse en una de las monedas más fuertes de la región
El secretario de Política Económica, José Luis Daza, afirmó que el peso argentino podría convertirse en una de las monedas más fuertes del continente. El número dos del ministro Luis Caputo sostuvo que esa posibilidad se apoya en el ingreso de inversiones, el aumento de las exportaciones y una oferta creciente de dólares. También rechazó la idea de que el tipo de cambio esté «planchado».
Durante un evento organizado por Fitch Ratings, el funcionario destacó el cumplimiento del objetivo de compra de divisas por parte del Banco Central. Según explicó, la autoridad monetaria ya alcanzó el nivel de compras compatible con las metas de acumulación pactadas con el Fondo Monetario Internacional. De todos modos, aclaró que ese ritmo no necesariamente se mantendrá durante el resto del año.
Reservas, dólares e inversiones
Daza sostuvo que la Argentina comenzó a revertir un problema histórico de falta de divisas. Según su diagnóstico, la escasez de dólares no respondía solo a una limitación estructural, sino a políticas macroeconómicas inconsistentes con el valor de la moneda extranjera. En ese marco, afirmó que la apertura de la economía puede modificar la dinámica de ingreso de capitales.
El funcionario señaló que el país estuvo más de dos décadas sin recibir inversiones significativas y quedó profundamente descapitalizado. Ahora, según planteó, la eliminación de restricciones comerciales, operativas y de inversión debería atraer un flujo de capital extranjero todavía pendiente de materializarse. En ese punto, destacó el rol del RIGI y la aprobación de proyectos vinculados con sectores estratégicos.
La expectativa oficial está puesta en el agro, la minería y la energía. Daza sostuvo que esos sectores no solo atraerán dólares para invertir, sino que también generarán más exportaciones en el futuro. Según su proyección, la combinación de minería y energía aportará un superávit externo cada vez más relevante para la economía argentina.
El debate por el dólar
El viceministro también se refirió a las críticas sobre el nivel del tipo de cambio. Frente a quienes sostienen que el dólar está atrasado o intervenido, aseguró que el tipo de cambio «flota» y que la volatilidad cambiaria se normalizó. Según comparó, las variaciones del peso argentino ya se parecen más a las observadas en México, Chile, Brasil y Colombia.
«Cuando los empresarios me preguntan qué va a pasar con el dólar, mi respuesta es clara: no apuesten a una devaluación para salvar su negocio», afirmó. Aun así, aclaró que nadie puede saber con precisión qué ocurrirá con el tipo de cambio. Para Daza, la mayor oferta de divisas proyectada puede fortalecer al peso en los próximos años.
El funcionario también mencionó la dolarización registrada durante el proceso electoral de 2025. Según destacó, a pesar de ese movimiento, los ahorristas mantuvieron los dólares dentro del sistema bancario y no hubo una corrida. Para el equipo económico, ese comportamiento representa un cambio importante en un país marcado por antecedentes de confiscación de ahorros.
El peso fiscal y la apertura económica
Daza afirmó que la situación fiscal mejoró de manera drástica y que el equilibrio de las cuentas públicas ganó respaldo político. Incluso señaló que dirigentes opositores comenzaron a hablar de sostener el esquema fiscal. De todos modos, advirtió que el superávit todavía depende en buena medida del presidente Javier Milei y del ministro Luis Caputo, ya que no existe una institucionalidad permanente que lo garantice.
El funcionario volvió a marcar como prioridad la apertura económica. Según su visión, la Argentina sigue siendo uno de los países más cerrados de la región y esa condición afecta la productividad, la escala de las empresas y la incorporación de tecnología. Como contraste, mencionó el caso de Vietnam, que logró multiplicar su ingreso per cápita tras avanzar con reformas de mercado e integración internacional.
Para Daza, la eliminación de trabas puede ubicar a la Argentina entre las economías de mayor crecimiento del mundo. La apuesta oficial combina disciplina fiscal, acumulación de reservas, apertura comercial e inversiones en sectores exportadores. En ese escenario, el Gobierno sostiene que el peso podría ganar fortaleza si se consolida una oferta sostenida de dólares.