Boca Juniors abrió una nueva puerta en el mercado de pases. La nacionalización de Adam Bareiro como ciudadano argentino liberó un cupo de extranjero y la dirigencia ya tendría un objetivo definido: incorporar al arquero colombiano Álvaro Montero, una de las grandes figuras de Vélez durante el primer semestre.

El guardameta cafetero atraviesa un gran momento futbolístico. En 17 partidos disputados con el Fortín recibió apenas 13 goles y mantuvo su arco invicto en siete oportunidades. Ese rendimiento le permitió ganarse un lugar en la lista de Colombia para el Mundial 2026 y despertar el interés de varios clubes.

Aunque todavía no existe una oferta formal, desde Boca ya realizaron sondeos para conocer la situación del arquero. Además, Mauricio «Chicho» Serna respaldó públicamente la posibilidad de su llegada. «Es bueno, es un gran arquero, referenciado por Oscar Córdoba», expresó el exintegrante del Consejo de Fútbol en declaraciones a ESPN.

La situación contractual de Montero agrega un ingrediente extra a la negociación. El arquero llegó a préstamo desde Millonarios y Vélez cuenta con una opción de compra fijada en 1,8 millones de dólares, cuyo vencimiento se acerca.

Según trascendió, la dirigencia de Vélez ya comunicó al club colombiano su intención de ejecutar la cláusula y ofrecerle al arquero un contrato por tres temporadas. En ese escenario, el futuro dependerá de la decisión del propio futbolista.

Si Montero rechaza la propuesta contractual del Fortín, Boca podría negociar directamente con Millonarios. En cambio, si acepta continuar en Liniers, el Xeneize deberá sentarse a negociar con Vélez para intentar concretar la transferencia.

Mientras tanto, otro nombre sigue generando ruido en el mundo Boca: Sebastián Villa. El delantero colombiano publicó una sugestiva imagen en sus redes sociales con la camiseta de Independiente Rivadavia acompañada por emojis que muchos interpretaron como un guiño al club de la Ribera.

Los contactos informales entre Boca y el atacante existen desde hace tiempo, aunque desde la dirigencia mendocina aseguran que nunca recibieron una propuesta oficial. Daniel Vila, presidente de Independiente Rivadavia, tasó al futbolista en 10 millones de dólares.

De esta manera, Boca comienza a mover sus fichas en el mercado con una prioridad clara: aprovechar el cupo liberado por Bareiro para sumar jerarquía bajo los tres palos y avanzar por uno de los arqueros con mejor presente del fútbol argentino.