Citrus en recuperación: esperan más producción y mejores precios, pero el clima pone presión
La campaña citrícola 2026 en Tucumán muestra señales concretas de recuperación, con expectativas de mayor producción y mejores precios, en un escenario que contrasta con los años recientes de crisis. Sin embargo, el exceso de lluvias empieza a condicionar el ritmo de la cosecha y genera complicaciones operativas en distintas zonas productivas.
En ese contexto, el ingeniero Dardo Figueroa, coordinador del programa Citrus de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres, trazó un panorama general positivo, aunque con matices. “Esperamos tener una buena campaña, con algo más de fruta que en campañas anteriores y con buenos precios”, sostuvo, al tiempo que remarcó que el mercado internacional aparece más favorable y acompaña el repunte del sector.
De todos modos, el especialista advirtió que las condiciones climáticas están impactando de manera directa en la actividad diaria. Las lluvias persistentes dificultan el ingreso a las fincas, retrasan las tareas de cosecha y deterioran los caminos rurales, un factor clave en la logística del citrus. “El exceso de agua no permite entrar oportunamente a cosechar y deteriora la caminería, lo que tiene impacto directo en la actividad”, explicó, al describir un escenario que obliga a reorganizar los tiempos de trabajo.
En relación con el volumen de producción, Figueroa señaló que todavía no hay una estimación cerrada, aunque anticipó que la campaña será superior a la de 2025. No obstante, introdujo un factor a seguir de cerca: la menor cantidad de horas de sol registradas en lo que va del año. “Hemos tenido muchos días nublados, y eso repercute en los calibres”, detalló, en referencia al tamaño de los frutos, una variable clave para la comercialización.
Aun así, descartó un impacto estructural negativo y explicó que se trata de un retraso en los tiempos de desarrollo más que de una pérdida productiva. “Se recupera, pero con un delay”, afirmó, llevando algo de previsibilidad a un proceso que depende fuertemente de las condiciones climáticas.
Otro de los puntos que marca el cambio de escenario es la superficie cultivada. Tras varios años de retracción, el sector comienza a mostrar una leve expansión, vinculada tanto a la mejora en las expectativas como a los procesos de renovación de plantaciones, habituales dentro de la actividad citrícola.
En paralelo, el referente de la EEAOC destacó la situación sanitaria de la provincia, uno de los activos más importantes del sector. Tucumán se mantiene libre de HLB, la enfermedad más temida a nivel global para el citrus, aunque insistió en que la vigilancia no puede relajarse. “Hoy estamos libres, pero debemos estar preparados ante cualquier eventualidad”, concluyó.
