Suecia le ganó a Polonia y jugará el Mundial 2026 en Estados Unidos
En una noche vibrante en Solna, la Selección de Suecia se impuso por 3 a 2 sobre Polonia y aseguró su lugar en el próximo Mundial. El encuentro, correspondiente a la definición de los playoffs europeos, terminó con un tanto agónico de Viktor Gyökeres, que desató la euforia local y sentenció una eliminatoria de alto voltaje.
Desarrollo del primer tiempo
El partido tuvo emociones desde el arranque. A los 19 minutos, tras una acción colectiva que incluyó una asistencia de taco de Gabriel Gudmundsson, Anthony Elanga definió con un zurdazo al ángulo para poner el 1 a 0 a favor de los anfitriones. La respuesta polaca llegó poco antes de la media hora: Nicola Zalewski se sacó de encima la marca de Daniel Svensson y lanzó un disparo que desvió de forma desafortunada el arquero Kristoffer Nordfeldt, estableciendo el empate parcial 1 a 1.
Cuando parecía que el primer tiempo finalizaría igualado, Suecia volvió a golpear desde pelota parada. Un tiro libre ejecutado por Benjamin Nygren fue conectado de cabeza por Gustaf Lagerbielke, que venció a Kamil Grabara y devolvió la ventaja a los locales antes del descanso.
Segundo tiempo y cierre dramático
La segunda mitad mantuvo la intensidad. Al inicio de la complementaria, Polonia reclamó un penal que el árbitro no concedió; pocos minutos después, de un centro que bajó Piotr Zielinski, apareció Karol Swiderski para establecer el 2 a 2, igualando nuevamente el marcador y elevando la tensión en el estadio.
Cuando todo parecía encaminado a un tiempo suplementario, la definición llegó en el cierre. A los 43 minutos del segundo tiempo, tras una serie de rechazos que no pudieron despejar los visitantes, Viktor Gyökeres apareció en el área para anotar el gol decisivo que puso el 3 a 2 definitivo y desató la celebración de la afición sueca.
Suecia al Mundial 2026
Con este triunfo, Suecia superó las expectativas y se clasificó para la próxima Copa del Mundo. El partido, de ida y vuelta y con alternativas para ambos equipos, mostró lo parejo de la instancia definitoria: la actuación colectiva de los locales, sumada a la aparición de figuras en momentos clave, fue determinante para que los anfitriones se queden con la plaza mundialista.
Por su parte, Polonia se mostró combativa y generó situaciones que pudieron torcer el curso del encuentro, pero no pudo sostener la última resistencia en suelo escandinavo. El resultado deja la sensación de un duelo que pudo ganar cualquiera y que quedará en la memoria por su dramatismo y por el tanto agónico que selló la clasificación.
