Día de la Memoria: Tucumán vivió una jornada histórica con una multitudinaria movilización
Cientos de tucumanos se movilizaron este 24 de marzo por el centro de la capital provincial en una marcha unificada que conmemoró los 50 años del golpe de Estado de 1976. La jornada reunió a organismos de derechos humanos, organizaciones políticas, sociales y ciudadanos independientes. La convocatoria tuvo un fuerte peso simbólico y volvió a instalar en la calle el reclamo de memoria, verdad y justicia.
La movilización tuvo dos puntos de partida. Por un lado, organismos de derechos humanos concentraron en la intersección de Santa Fe y Junín. En paralelo, agrupaciones de izquierda como el Partido Obrero y el PTS se reunieron en plaza Urquiza desde las 17.30. Ambas columnas avanzaron por el centro tucumano hasta confluir en plaza Independencia, donde se realizó el acto central y la lectura de un documento consensuado.
Durante la marcha, diferentes consignas marcaron el tono de la jornada. “Democracia para siempre”, “No hay futuro sin memoria” y “Dictadura nunca más” se repitieron a lo largo del recorrido. Las calles se llenaron de banderas, pancartas y una fuerte presencia de jóvenes, en una escena que combinó memoria histórica con participación intergeneracional.

Desde las organizaciones convocantes remarcaron la importancia de sostener el reclamo colectivo. “Reafirmamos el compromiso irrenunciable con la Memoria, la Verdad y la Justicia, pilares fundamentales de la democracia argentina”, expresaron en la convocatoria previa. La unificación de la marcha también fue leída como un mensaje político en un contexto de debate sobre el pasado reciente.
En Tucumán, la memoria tiene un peso particular. Existen registros de al menos 117 centros clandestinos de detención. Además, el circuito represivo dejó unas 1826 víctimas entre detenidos y desaparecidos desde 1974, en el marco del Operativo Independencia y la dictadura cívico-militar.
La jornada se replicó en distintos puntos del país con movilizaciones masivas. A medio siglo del golpe, la calle volvió a ser el principal escenario de expresión colectiva en defensa de la memoria y la democracia.
