El Gobierno nacional avanzará desde abril con un recorte masivo de planes sociales que alcanzará a cerca de 900.000 beneficiarios en todo el país. Esta medida tendrá un impacto directo en Tucumán, donde más de 50.000 personas dejarán de cobrar los $78.000 mensuales, en el marco de una reforma que elimina el programa “Volver al Trabajo” y lo reemplaza por un sistema de capacitación con condiciones más estrictas.

La decisión forma parte de la reformulación de este programa, impulsada por el Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello, y apunta a condicionar la asistencia estatal a la formación laboral. En la práctica, los beneficiarios deberán inscribirse en el Portal Empleo y cumplir con requisitos de asistencia y permanencia en cursos para sostener algún tipo de ayuda.

En Tucumán, el impacto es inmediato. Según explicó el ministro de Desarrollo Social provincial, Federico Masso, actualmente hay entre 76.000 y 79.000 beneficiarios, aunque el número varía mes a mes por incompatibilidades detectadas. Dentro de ese universo, un grupo de mayor edad continuará cobrando durante dos años más, pero alrededor de 55.000 personas en situación de vulnerabilidad quedarán afuera del sistema desde mayo.

La medida también tendrá consecuencias económicas directas en la provincia. Se estima que dejarán de ingresar unos $4.290 millones mensuales, dinero que hasta ahora se volcaba al consumo en sectores populares. A nivel nacional, el recorte implicaría un ahorro cercano a los $60.000 millones por mes, aunque ese cálculo dependerá del alcance real del nuevo esquema.

El monto de $78.000, que no se actualiza desde la asunción de Javier Milei, perdió gran parte de su poder adquisitivo frente a una inflación acumulada del 67,9%. Estimaciones privadas indican que, para mantener su valor real, debería ubicarse cerca de los $200.000.

En paralelo, los beneficiarios comenzaron a recibir notificaciones a través de la aplicación Mi Argentina y por correo electrónico, donde se les informa la finalización del programa y los pasos para incorporarse al nuevo sistema. El mensaje es claro: quienes no se adapten a las nuevas condiciones perderán definitivamente el beneficio.

El programa “Volver al Trabajo” había surgido como una escisión del plan “Potenciar Trabajo”, implementado durante la gestión de Alberto Fernández. En marzo de 2024, el actual gobierno dividió ese esquema en dos líneas: “Acompañamiento Social” y “Volver al Trabajo”, con el objetivo de segmentar la asistencia.

Sin embargo, los resultados están bajo cuestionamiento. Datos oficiales difundidos hasta junio de 2025 muestran que apenas 1.500 personas lograron insertarse laboralmente a través del programa, lo que representa solo el 0,17% del total. En tanto, unas 55.000 participaron en instancias de formación, un 6,1% de los beneficiarios.

Desde el Gobierno sostienen que el cambio busca dejar atrás un modelo de asistencia permanente y avanzar hacia uno enfocado en la capacitación y la inserción laboral. Pero la implementación abre un escenario de fuerte impacto social, especialmente en provincias como Tucumán, donde miles de familias dependen de estos ingresos para sostener su economía cotidiana.