El FMI destacó las compras de dólares del BCRA, pero evitó poner fecha para cerrar la revisión
El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció la acumulación de reservas que viene realizando el Banco Central en lo que va de 2026, aunque mantuvo la cautela sobre el avance de la segunda revisión del acuerdo con la Argentina. La vocera del organismo, Julie Kozack, elogió las compras de divisas de la autoridad monetaria, pero no dio una fecha concreta para anunciar el Staff Level Agreement, un paso clave para destrabar la instancia formal de aprobación.
Las declaraciones llegaron desde Washington, donde la funcionaria sostuvo que el contacto entre el staff técnico del Fondo y las autoridades argentinas sigue siendo cercano. Aun así, evitó confirmar plazos para el cierre de la negociación, en un contexto en el que el Gobierno busca completar la revisión pese al incumplimiento de la meta de acumulación de reservas pactada para 2025. La discusión incluye, según se desprende del escenario actual, la posibilidad de avanzar con un waiver para salvar ese desvío.
Qué dijo el FMI sobre la negociación
Kozack afirmó que las conversaciones entre el Fondo y el equipo económico siguen avanzando, pero eligió no precisar cuándo podría anunciarse el entendimiento técnico. La funcionaria explicó que continúan tanto las discusiones por la segunda revisión del acuerdo como la consulta del Artículo Cuatro. El mensaje fue de continuidad en el diálogo, aunque sin la señal política de un calendario cerrado.
Esa prudencia deja en evidencia que, pese a los avances, todavía no está sellado el tramo final del proceso. Para la Argentina, el Staff Level Agreement es un paso central porque abre la puerta al tratamiento en el directorio del organismo. Hasta que ese entendimiento no esté listo, la negociación seguirá en una zona de espera, incluso con un vínculo que ambas partes describen como fluido.
El reconocimiento a las reservas del Banco Central
Donde sí hubo una definición más clara fue en torno a la estrategia del Banco Central para recomponer reservas. Kozack destacó que la entidad compró cerca de 3.500 millones de dólares desde el inicio del año y subrayó que eso equivale a unos 70 millones de dólares por día. El respaldo del FMI en ese punto apunta a mostrar que el organismo ve un esfuerzo concreto por corregir una de las variables más sensibles del programa.
La lectura del Fondo quedó alineada con la información oficial difundida en el país. Durante el primer trimestre de 2026, el Banco Central superó los 3.000 millones de dólares en compras y alcanzó alrededor del 30% de la meta anual acordada. El dato es relevante porque la acumulación de reservas era justamente el punto donde la Argentina había quedado en falta dentro de la revisión pendiente.
Qué espera el Gobierno de los próximos meses
En el equipo económico entienden que la recomposición de reservas podría acelerarse en los próximos meses por el ingreso de divisas vinculado al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones. La apuesta oficial es que ese flujo, sumado a la calma cambiaria, permita consolidar una mejora sin necesidad de movimientos bruscos en el mercado. En esa lógica, las compras del Banco Central funcionarían como una señal de fortalecimiento gradual de la posición externa.
El Gobierno también sostiene que el desempeño reciente del Banco Central se ubica por encima del registro de otras etapas recientes. Más allá de esa comparación política, el punto central para la negociación con el FMI es que la autoridad monetaria muestre capacidad de sostener la acumulación en el tiempo. Ese será uno de los factores que incidan sobre la evaluación técnica final del organismo.
El nuevo peso de la energía en la discusión
Otro de los aspectos que Kozack destacó fue el cambio en el perfil energético de la Argentina. La vocera recordó que en 2022, durante el shock de precios por la guerra entre Rusia y Ucrania, el país era importador neto de energía. Ahora, en cambio, remarcó que la Argentina pasó a ser exportadora neta, con 8.000 millones de dólares en ventas de petróleo y gas durante el año pasado.
Para el FMI, esa transformación representa un factor mitigante importante para la economía argentina. La mejora energética se enlaza, además, con el discurso que Javier Milei y su equipo económico vienen llevando a foros internacionales, donde insisten en el potencial exportador de petróleo y gas como motor de divisas. Esa agenda aparece hoy como uno de los pilares con los que el Gobierno intenta mostrar capacidad futura de generación de dólares.
Cómo sigue la hoja de ruta con el Fondo
Aunque desde Washington no quisieron ponerle fecha al anuncio del acuerdo técnico, la secuencia esperada mantiene tres pasos. El primero es el cierre de la negociación entre el Gobierno y el staff del FMI para arribar al Staff Level Agreement. Luego, ese entendimiento debe ser elevado al directorio, que podría incluso convocar una reunión informal previa antes del tratamiento oficial.
La última etapa será la reunión del board del Fondo para aprobar la segunda revisión del acuerdo, posiblemente junto con el waiver por el incumplimiento de la meta de reservas. Con las sesiones de primavera del FMI previstas para mediados de abril, los tiempos técnicos empiezan a jugar un papel importante. Por eso, aunque el organismo evitó fijar una fecha, el margen para cerrar la revisión tampoco parece demasiado amplio.