Caputo apuesta al mercado local, activos y fondos propios para cubrir la deuda hasta 2027
El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó que el Gobierno no volverá en el corto plazo a los mercados internacionales para emitir deuda y aseguró que ya trabaja en mecanismos alternativos para afrontar los próximos vencimientos externos. La estrategia oficial apunta a llegar hasta las elecciones presidenciales de 2027 con financiamiento más barato, apoyado en colocaciones locales, venta de activos públicos y otras herramientas que, según el Palacio de Hacienda, se anunciarán en los próximos meses.
La definición fue planteada durante el 21º Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas, donde Caputo insistió en que la administración de Javier Milei no planea tomar nueva deuda en el exterior para refinanciar compromisos. Según explicó, la prioridad es sostener la disciplina fiscal y utilizar opciones menos costosas que una colocación tradicional de bonos en los mercados internacionales. En ese marco, el ministro defendió la idea de pagar vencimientos con fondos propios y con instrumentos alternativos antes que con endeudamiento externo.
La hoja de ruta que trazó Economía
Caputo sostuvo que el equipo económico ya identificó fuentes de financiamiento para cubrir los próximos tres vencimientos de capital más exigentes. En concreto, mencionó los pagos previstos para julio de este año, enero de 2027 y julio del próximo año, que en conjunto representarían unos 9.000 millones de dólares. El mensaje oficial es que esos compromisos pueden ser absorbidos sin necesidad de salir al mercado internacional.
Según el ministro, el Gobierno había evaluado esa posibilidad hacia fines del año pasado, pero terminó descartándola. La razón, afirmó, es que hoy existen alternativas más convenientes y menos onerosas. Por eso insistió en que la tarea de la Secretaría de Finanzas, encabezada por Federico Furiase, es refinanciar al país al menor costo posible y evitar instrumentos más caros mientras siga habiendo otras opciones disponibles.
Las herramientas que pone sobre la mesa
Entre esas alternativas, Caputo ubicó en primer plano el desarrollo del mercado local de deuda, la venta de activos públicos y otras fuentes de financiamiento que todavía no fueron detalladas. El funcionario evitó precisar cuáles serán esos instrumentos adicionales, aunque adelantó que el mercado se enterará en los próximos meses. La idea oficial es que ese combo permita cubrir vencimientos sin tensionar el esquema fiscal ni comprometer el objetivo de estabilización.
El ministro también vinculó esta estrategia con el actual nivel del riesgo país, que consideró exagerado respecto de las condiciones técnicas de la economía. A su entender, la relación entre oferta y demanda todavía no está lo suficientemente equilibrada como para justificar un regreso al mercado externo en condiciones convenientes. Bajo esa lógica, la prioridad pasa por seguir ordenando variables macroeconómicas y esperar un escenario de financiamiento más barato.
El papel del mercado local en el corto plazo
Dentro de esa estrategia, el Gobierno ya comenzó a utilizar instrumentos concretos para reunir dólares. Economía consiguió 500 millones de dólares a través de las últimas colocaciones del Bonar 2027, conocido como AO27, en licitaciones locales de títulos en pesos y en moneda extranjera. La meta oficial es alcanzar 2.000 millones de dólares con este bono para reforzar la cobertura del vencimiento de julio.
La mecánica prevista contempla subastas cada quince días y una segunda vuelta posterior a cada licitación principal, con adjudicaciones adicionales de hasta 100 millones de dólares. El bono paga un cupón mensual con una tasa nominal anual inferior al 6%, mientras que el valor final se define en cada ronda. Desde Economía entienden que este instrumento puede convertirse en una pieza relevante para cubrir necesidades financieras inmediatas sin recurrir a deuda internacional.
La señal de Furiase sobre los próximos pagos
Federico Furiase reforzó esa línea al afirmar que el vencimiento de julio está prácticamente asegurado. Según explicó, el equipo económico ya tiene cubiertos los fondos en moneda extranjera para afrontar ese compromiso y también el siguiente gran pago previsto para enero de 2027. Esa definición buscó mostrar que el plan oficial ya no se mueve solo en el terreno de las intenciones, sino también en el de la ejecución concreta.
El secretario de Finanzas sostuvo además que, junto al Bonar 2027, se están cerrando otras fuentes de financiamiento que serán comunicadas en el corto plazo. Con ese paquete, el Gobierno espera cubrir no solo los 4.200 millones de dólares de julio, sino también el siguiente vencimiento relevante. La intención es consolidar una estrategia de previsión financiera que reduzca la incertidumbre sobre la capacidad de pago de la Argentina.
El FMI y el desafío de 2027
Caputo agregó que en 2027 también habrá que enfrentar otros 3.000 millones de dólares de capital con el Fondo Monetario Internacional. Aun así, planteó que el vínculo con el organismo atraviesa un momento de fuerte confianza, en medio de la segunda revisión del acuerdo vigente. Según el ministro, el Fondo valora que el Gobierno haya cumplido con lo que prometió en materia económica.
En ese punto, el jefe del Palacio de Hacienda sostuvo que la relación actual con el FMI es “espectacular” y muy distinta a otras etapas de la historia argentina. Más allá de ese respaldo, el mensaje central del oficialismo es que no quiere depender exclusivamente del organismo ni de una reapertura del crédito internacional. La apuesta, por ahora, es sostener el equilibrio fiscal, profundizar el mercado local y usar activos y financiamiento alternativo para atravesar los próximos vencimientos sin volver a endeudarse afuera.