Hugo Moyano terminó firmando una paritaria para Camioneros en línea con la pauta salarial que impulsa el Gobierno, pese a que en las semanas previas había endurecido su discurso. El acuerdo tendrá vigencia entre marzo y agosto y contempla aumentos mensuales por debajo de la inflación, tal como busca el Ministerio de Economía. De esa manera, el sindicato dejó de lado su reclamo de revisiones trimestrales y también moderó la exigencia de una compensación más amplia por el atraso salarial.

El convenio sellado con las cámaras empresariales fijó una mejora del 10,5% para el semestre. La suba se pagará en tramos de 2% en marzo, 1,8% en abril, 1,7% en mayo, 1,6% en junio y 1,5% tanto en julio como en agosto. A eso se le suma una cifra no remunerativa de 53.000 pesos, que se abonará por única vez con los haberes de marzo.

Cómo quedó el esquema de aumentos

El acuerdo estableció una secuencia de incrementos mensuales escalonados y con porcentajes decrecientes a lo largo del semestre. Ese formato refleja la lógica que viene promoviendo el equipo económico, que apunta a pactos más largos y con ajustes que no presionen sobre la nominalidad. En la práctica, Camioneros aceptó un esquema que contrasta con la posición más dura que había mostrado al inicio de la negociación.

Además de la suma extraordinaria de marzo, se resolvió cómo se incorporará parte de ese monto al salario básico. Según lo acordado, 49.471 pesos pasarán a integrar los básicos del chofer de primera categoría desde abril, con su correspondiente aplicación proporcional al resto de las categorías del convenio colectivo 40/89. Sobre esas sumas, además, deberán aplicarse los porcentajes de aumento de marzo y abril.

Los cambios adicionales que incluyó el convenio

La paritaria no solo contempló incrementos salariales. También incorporó un premio mensual por presentismo y puntualidad de 60.000 pesos para las ramas de Clearing y Carga Postal y Operaciones Logísticas. Ese adicional empezará a pagarse desde abril y absorberá lo que ya abonen las empresas por ese concepto.

Otro de los puntos incluidos fue una mejora en la contribución empresaria destinada a la obra social del Sindicato de Camioneros. Ese aporte pasó de 22.000 a 25.000 pesos mensuales por trabajador. Así, el acuerdo sumó beneficios complementarios que van más allá del aumento porcentual y fortalecen otros ingresos y recursos vinculados a la actividad.

Qué pasa con la revisión

El entendimiento firmado prevé una cláusula de revisión durante la primera quincena de junio de 2026. En esa instancia, las partes analizarán únicamente la diferencia entre la evolución del Índice de Precios al Consumidor y el tramo paritario que se encuentre bajo revisión. Es decir, no se pactó una renegociación amplia, sino una revisión acotada al eventual desfase inflacionario.

También quedó establecido cómo se saldará la diferencia derivada del acuerdo anterior, correspondiente al período diciembre de 2025 a febrero de 2026. Según el texto firmado, la suma no remunerativa de 53.000 pesos en marzo apunta precisamente a compensar el desajuste entre la inflación de esos meses y la pauta salarial que se había acordado en diciembre. Esa fue la forma elegida para cerrar la discusión pendiente sin alterar el nuevo esquema semestral.

El giro de Moyano y la lectura del Gobierno

La firma del acuerdo marcó un cambio respecto de la postura que Camioneros había sostenido en enero. En ese momento, el gremio reclamaba una revisión urgente y más frecuente de los salarios, con la intención de abandonar los convenios semestrales y pasar a acuerdos trimestrales. Ese planteo chocaba con la estrategia oficial, que busca paritarias más extensas para evitar que los aumentos retroalimenten la inflación.

A comienzos de marzo, en la primera audiencia formal con las cámaras empresarias, Moyano también había pedido una compensación del 8% por el desfasaje inflacionario del acuerdo anterior. Sin embargo, el resultado final terminó mucho más cerca de la hoja de ruta del Gobierno que de las amenazas iniciales del sindicato. Por eso, en la Casa Rosada leen este cierre como una señal política y salarial favorable.

Una paritaria que el oficialismo quiere mostrar como ejemplo

El convenio fue firmado entre el Sindicato de Camioneros y las tres cámaras del sector: FAETYL, FADEEAC y CATAC. Las negociaciones, además, fueron seguidas de cerca por el secretario de Trabajo, Julio Cordero, que avaló el resultado alcanzado. Todo indica que el Gobierno buscará exhibir este entendimiento como una referencia para otras discusiones salariales.

En ese sentido, la homologación oficial podría presentar a esta paritaria como un modelo de acuerdo compatible con la política económica. La combinación de vigencia semestral, aumentos mensuales moderados y revisión acotada encaja con la pauta que impulsa el Ministerio de Economía. Para el oficialismo, el dato más relevante es que incluso un gremio históricamente duro como Camioneros terminó aceptando ese marco.