“En el campo hay muchos ‘Fate’”: Nicolás Pino advirtió sobre la crisis silenciosa del campo
El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, advirtió que el interior productivo enfrenta dificultades económicas que no siempre logran visibilidad pública. Durante una entrevista en Infobae en Vivo, el dirigente comparó la situación del sector agropecuario con el caso de la empresa de neumáticos Fate, cuyo cierre generó gran repercusión mediática. Según su diagnóstico, en el campo se repiten crisis similares, aunque muchas veces pasan inadvertidas.
Pino sostuvo que los problemas de rentabilidad afectan a miles de explotaciones agropecuarias distribuidas en todo el país. En ese sentido, señaló que detrás del debate económico nacional existe una realidad productiva que impacta directamente en los pueblos del interior. “Hace ruido Fate, pero en el campo hay un montón de Fates”, expresó para describir la situación que enfrentan muchos productores.
La rentabilidad financiera frente a la productiva
Uno de los puntos centrales de su análisis fue la creciente diferencia entre la rentabilidad financiera y la productiva. El dirigente explicó que, en algunos contextos, colocar dinero en instrumentos financieros puede resultar más rentable que invertir en producción ganadera o agrícola. Para el titular de la SRA, ese fenómeno refleja un problema estructural en la economía.
“Cuando una vaca rinde más en el banco que en el campo, hay algo que está mal”, afirmó Pino. Según explicó, las decisiones productivas dependen en gran medida de las señales que emite la economía. Cuando esas señales favorecen la especulación financiera, la inversión en el sector productivo tiende a retraerse.
El impacto de las políticas sobre la ganadería
Pino también recordó que el sector agropecuario arrastra consecuencias de políticas aplicadas en años anteriores. Entre ellas mencionó el cierre de exportaciones de carne que, según el dirigente rural, provocó una fuerte caída en el stock ganadero. Esa intervención habría contribuido a la desaparición de miles de productores en distintas regiones del país.
De acuerdo con estimaciones citadas por la entidad, durante esos años se perdieron millones de cabezas de ganado y cerca de 150.000 productores dejaron la actividad. Para el dirigente, ese tipo de medidas generó efectos duraderos en la estructura productiva del país. Por esa razón insistió en la necesidad de reglas económicas estables que permitan planificar inversiones a largo plazo.
Expectativas moderadas para la próxima campaña
A pesar de las dificultades, Pino afirmó que el sector mantiene expectativas positivas para la próxima campaña agrícola. El dirigente destacó el clima de interés que se observó en eventos recientes del sector, donde numerosos productores buscaron financiamiento para invertir en maquinaria y tecnología.
Sin embargo, aclaró que el proceso de recuperación será gradual. El sector viene de varios ciclos productivos con márgenes muy ajustados y todavía enfrenta incertidumbre económica. Según explicó, la estabilización macroeconómica implica también una nueva dinámica de gestión para los productores.
Producir sin inflación cambia las reglas
El presidente de la Rural señaló que el escenario económico actual obliga a cambiar la forma de administrar los negocios agropecuarios. En contextos de alta inflación, algunos errores de gestión podían diluirse rápidamente con el paso del tiempo. En cambio, en un escenario más estable esos errores quedan expuestos y afectan directamente la rentabilidad.
Según Pino, esta transición exige mayor precisión en la planificación productiva. Las decisiones vinculadas con financiamiento, costos y comercialización adquieren un peso más importante. Para muchos productores, adaptarse a ese nuevo contexto implica modificar prácticas que se habían vuelto habituales durante décadas de inflación.
Las dificultades de las economías regionales
El dirigente también se refirió a la situación de varias economías regionales, que atraviesan problemas específicos vinculados al consumo y los mercados. Como ejemplo mencionó el caso de la vitivinicultura en Mendoza, donde la producción actual supera ampliamente la demanda interna.
Pino explicó que la estructura productiva del sector fue diseñada en un momento en que el consumo de vino rondaba los 90 litros per cápita por año. En la actualidad, ese nivel cayó drásticamente y se ubica cerca de 16 litros por persona, lo que genera un exceso de oferta y presión a la baja sobre los precios que reciben los productores.
Nuevas alternativas productivas
Frente a ese escenario, el dirigente planteó la necesidad de diversificar la producción en distintas regiones del país. En el caso de Mendoza, mencionó el potencial para expandir cultivos como la alfalfa, un producto con creciente demanda internacional. Este tipo de alternativas podría generar nuevas oportunidades para el sector.
Pino subrayó que las economías regionales tienen un fuerte impacto en el empleo local. Muchas de estas actividades requieren mano de obra intensiva durante determinados períodos del año. Por ese motivo, su evolución no solo afecta a los productores, sino también al entramado social de numerosas localidades del interior.
El potencial de crecimiento del agro argentino
Para el titular de la SRA, el campo argentino todavía tiene un amplio margen de expansión si se dan las condiciones adecuadas. Según su estimación, el país podría pasar de las 140 millones de toneladas de granos actuales a unas 200 millones en un período relativamente corto.
Como ejemplo mencionó el caso del trigo, cuya producción creció de forma significativa en los últimos años. Ese incremento, explicó, se debió a la combinación de mejores condiciones climáticas y medidas que redujeron la presión impositiva sobre el sector. A su entender, políticas similares podrían replicarse en otros cultivos.
Reforma laboral y empleo rural
Pino también planteó que una reforma laboral podría impulsar la generación de empleo en el sector agropecuario. Según su visión, existen numerosas actividades vinculadas al campo que podrían expandirse si las condiciones de contratación fueran más flexibles.
El dirigente sostuvo que el agro no se limita a la producción primaria, sino que genera una amplia cadena de valor. Desde contratistas rurales hasta servicios logísticos y comerciales, la actividad tiene impacto en numerosas localidades. “Si se generan condiciones para contratar más trabajadores, la capacidad de crecimiento es enorme”, afirmó.
La interna en la Sociedad Rural
En el plano institucional, Pino se refirió a la reciente disputa interna dentro de la Sociedad Rural Argentina. El lanzamiento de la candidatura del actual vicepresidente Marcos Pereda generó tensiones dentro de la entidad. El titular de la SRA consideró que ese movimiento fue apresurado.
El dirigente defendió su gestión y recordó que fue durante su mandato cuando se impulsó la limitación de mandatos dentro de la institución. Esa reforma reemplazó el sistema anterior, que permitía reelecciones indefinidas. Bajo el nuevo esquema, Pino todavía podría presentarse para dos mandatos adicionales si así lo decidiera.