El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en febrero una variación del 2,9%, el mismo nivel que el mes anterior, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Dentro del indicador general, el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas volvió a tener un peso relevante al marcar un incremento promedio del 3,3% de la inflación.

La división que más aumentó durante el segundo mes del año fue vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una suba del 6,8%, impulsada principalmente por las actualizaciones tarifarias en los servicios públicos, que registraron un ajuste cercano al 12,1%.

Más allá de las variaciones promedio, el informe oficial permite observar en detalle cómo se comportaron distintos productos alimenticios. El Indec releva mensualmente 50 artículos de consumo en el Gran Buenos Aires, lo que permite identificar cuáles subieron más y cuáles registraron retrocesos en sus precios.

Carnes y alimentos frescos entre los mayores aumentos

El producto que encabezó el ranking de subas durante febrero fue el pollo entero, cuyo precio registró un incremento del 10,2% en apenas un mes. Según los datos oficiales, el kilo pasó de $4.075 en enero a $4.489 en febrero, lo que implicó una suba de $414.

En segundo lugar se ubicó la naranja, que aumentó 8,7%. Su precio promedio por kilo pasó de $1.616 a $1.756 en el período analizado.

La papa completó el podio de aumentos con un alza del 8,1%, alcanzando un valor de $1.303 por kilo.

Las variaciones más pronunciadas suelen registrarse con frecuencia en frutas y verduras debido a factores estacionales, como cambios en la producción o en la oferta disponible en el mercado.

La carne ocupó gran parte del ranking de aumentos

Entre los diez productos que más subieron durante febrero predominan distintos cortes y derivados de carne vacuna.

El cuarto lugar lo ocupó la paleta, que aumentó un 8,1% y alcanzó un precio promedio de $15.818 por kilo, tras un incremento de $1.179.

Con una suba del 8%, también se ubicaron entre los principales aumentos la nalga y el cuadril. La nalga pasó de $18.999 a $20.528, mientras que el cuadril avanzó de $18.324 a $19.793.

Dentro del mismo ranking aparece además el paquete de hamburguesas congeladas, que registró un incremento del 7,4%. El envase de cuatro unidades pasó de $6.382 en enero a $6.854 en febrero.

También se ubicaron entre los mayores aumentos la carne picada común, que subió 7,1% y llegó a $9.521 por kilo, y el asado, cuyo valor promedio alcanzó los $16.852, tras un incremento del 5,7% en el mes.

Los productos que bajaron de precio

Aunque la mayoría de los alimentos aumentaron durante febrero, el relevamiento también registró bajas en algunos productos.

De los 50 artículos analizados, 38 aumentaron, dos se mantuvieron sin cambios y diez registraron descensos en sus precios.

El caso más marcado fue el del tomate redondo, que mostró la mayor caída del mes. El kilo pasó de $2.812 en enero a $2.187 en febrero, lo que implicó una baja del 22,2%.

El limón también registró una reducción significativa, con una caída del 16,9%. Su precio promedio bajó hasta $3.433 por kilo.

La lechuga se ubicó en el tercer lugar entre los productos que retrocedieron, con una baja del 6,3%, al pasar de $3.987 a $3.736.

Entre los alimentos que también registraron descensos aparece el pan de mesa, cuyo precio cayó 4,6%, pasando de $3.705 a $3.536 para la pieza de 390 gramos.

Frutas y verduras, protagonistas de las variaciones

El informe del Indec muestra nuevamente el comportamiento volátil de las frutas y verduras, que pueden ocupar tanto los primeros lugares de aumento como los de caída dentro de los relevamientos mensuales.

Entre los productos que bajaron también figuran la banana (-4,3%), el zapallo anco (-3,2%), la manzana deliciosa (-2,2%) y el tomate entero en conserva (-1,9%).

En tanto, las menores variaciones negativas se registraron en los fideos secos tipo guisero y el polvo para flan, ambos con una reducción del 0,5%.

Estos movimientos reflejan la influencia de factores estacionales y de oferta en alimentos frescos, que suelen mostrar variaciones más marcadas en períodos cortos de tiempo.