Golpe demográfico en las aulas: Tucumán tendrá 36.000 alumnos menos en primaria para 2030
Tucumán tendrá 35.826 alumnos menos en las escuelas primarias para 2030, según proyecciones del informe «Presente y futuro de la cantidad de alumnos por docente y por grado», elaborado por Argentinos por la Educación. La caída está vinculada al descenso sostenido de la natalidad y modificará de manera directa la estructura del sistema educativo provincial.
La reducción de matrícula ubica a Tucumán entre las jurisdicciones con mayor pérdida absoluta de estudiantes en el nivel primario, junto con Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. El fenómeno es nacional, pero en la provincia tendrá un impacto fuerte porque parte de una realidad opuesta a la de otros distritos: hoy registra una alta proporción de aulas con cursos numerosos.
Actualmente, Tucumán se encuentra entre las provincias con más secciones de 30 alumnos o más por grado. Ese escenario de sobrecarga histórica podría empezar a revertirse de manera natural en los próximos años. La baja de estudiantes aparece así como un alivio potencial para el hacinamiento escolar, pero al mismo tiempo abre un problema de organización y uso de recursos.
“El descenso de la natalidad abre una oportunidad: sin aumentar el gasto total, se pueden destinar más recursos por estudiante. Si se orientan bien, los niveles de aprendizaje pueden mejorar de manera considerable”, señaló Martín De Simone, coautor del informe. El planteo apunta a aprovechar la transición demográfica para mejorar la calidad educativa y no solo para reducir cursos.
A nivel país, la matrícula de primaria caería alrededor de un 27 por ciento hacia el final de la década. En números absolutos, Buenos Aires perdería más de 510 mil alumnos, CABA más de 92 mil y Santa Fe cerca de 88 mil. En el NOA, Salta proyecta una baja de 43.506 estudiantes, Jujuy de 26.247 y Santiago del Estero de 18.023.
Para Tucumán, el desafío central será evitar que la baja de alumnos se traduzca en ineficiencia del sistema. Si se mantiene la misma estructura docente con decenas de miles de estudiantes menos, crecerá la capacidad ociosa en escuelas que hoy están colmadas. El reordenamiento administrativo será clave.
Entre las alternativas que mencionan los especialistas aparecen la reasignación de docentes a tareas de tutorías y apoyo personalizado, la ampliación de la jornada escolar en establecimientos con espacio disponible y una mayor inversión en materiales, tecnología e infraestructura en lugar de expansión de cupos.
Leyre Sáenz Guillén, especialista en educación, advirtió que el debate no debe simplificarse. “Reducir la discusión a menos alumnos por aula es mejor es peligroso. No hay una relación lineal. Los estudiantes aprenden de sus docentes, pero también de sus pares”, sostuvo.
Con este escenario, Tucumán enfrenta una transformación silenciosa pero profunda. El sistema educativo tiene menos de cinco años para adaptarse a una escuela con menos chicos, más espacio y la presión de mejorar los resultados de aprendizaje.
