La Reserva Federal mantuvo sin cambios la tasa y volvió a marcar distancia de Donald Trump
La Reserva Federal de Estados Unidos resolvió mantener estable la tasa de interés de referencia y dejó el rango objetivo entre 3,50% y 3,75%, una decisión que estuvo en línea con lo que anticipaban los mercados, pero que volvió a exponer la tensión entre el banco central y el presidente Donald Trump, quien viene reclamando recortes más agresivos.
La definición se tomó a fines de enero, luego de tres recortes consecutivos aplicados durante el último trimestre de 2025, y respondió a una evaluación cautelosa del contexto macroeconómico: inflación todavía por encima del objetivo, actividad económica firme y un mercado laboral que muestra señales de estabilización.
Una votación ajustada dentro del comité
La decisión fue adoptada por 10 votos a favor y 2 en contra en el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Los disidentes fueron Stephen Miran y Christopher Waller, ambos identificados como cercanos a la Casa Blanca, que plantearon la necesidad de avanzar con un nuevo recorte de un cuarto de punto.
Waller, además, aparece como uno de los nombres que Trump evalúa para reemplazar a Jerome Powell al frente de la Fed, cuyo mandato finaliza en mayo. El propio presidente confirmó en los últimos días que está próximo a anunciar su candidato, en medio de un clima de creciente fricción por la independencia del organismo.
Inflación persistente y economía firme
En su comunicado, la Fed sostuvo que la actividad económica continúa expandiéndose a buen ritmo, mientras que “la inflación sigue algo elevada”, una combinación que justifica la pausa en el ciclo de recortes.
El mercado laboral, por su parte, mostró un crecimiento más moderado del empleo, pero con una tasa de desempleo que se estabilizó en 4,4% en diciembre. En ese marco, el banco central eliminó de su declaración anterior las referencias a mayores riesgos para el empleo, lo que sugiere una menor preocupación por un deterioro abrupto del mercado laboral.
Qué puede pasar con las tasas en los próximos meses
La Reserva Federal remarcó que cualquier ajuste futuro dependerá estrictamente de la evolución de los datos económicos. En particular, seguirá de cerca la trayectoria de la inflación, el empleo y los efectos de factores internacionales sobre la economía estadounidense.
El comunicado subrayó que la incertidumbre sigue siendo elevada y que el organismo está preparado para modificar su postura si las condiciones lo requieren. Y así evitando comprometerse con un calendario fijo de recortes.
Tensiones políticas y presiones inéditas
La pausa en las tasas se da en un contexto de presiones sin precedentes desde la Casa Blanca y el Congreso. Powell reveló que el Departamento de Justicia emitió citaciones en una investigación penal vinculada a la reforma del edificio central de la Fed. Una situación que el titular del banco interpretó como un intento de represalia política.
En paralelo, el Tribunal Supremo analiza el intento de Trump de destituir a la gobernadora Lisa Cook por presuntas irregularidades hipotecarias. Y una maniobra sin antecedentes en los más de cien años de historia del organismo.
Proyecciones económicas de la Fed
En su actualización de previsiones, la Reserva Federal proyectó que las tasas de interés se moverán entre 3,6% y 3,9% en 2025. Y con una baja gradual en los años siguientes hasta converger con el objetivo de inflación del 2% en 2028.
El crecimiento del PBI fue revisado al alza: se espera un avance del 1,7% en 2025 y del 2,3% en 2026. La tasa de desempleo se ubicaría en 4,5% en 2025 y 4,4% en 2026, mientras que la inflación cerraría 2025 en 2,9%. Y con una desaceleración progresiva hasta alcanzar la meta del banco central en 2028.
La decisión de sostener las tasas, pese a las divisiones internas y a la presión política, vuelve a cuestionar el liderazgo de la Fed. Y el rumbo de la política monetaria en un año clave para la economía estadounidense.