Boom de alimentos importados en supermercados: qué productos volvieron
La mayor apertura del comercio exterior comenzó a sentirse con fuerza en las góndolas de los supermercados argentinos. En los últimos meses, creció de manera sostenida la presencia de alimentos importados, con una oferta que abarca desde productos de almacén y bebidas hasta frutas, verduras y carne, además del regreso de marcas extranjeras que habían desaparecido del mercado local.
El fenómeno se explica por la desregulación de las importaciones y la simplificación de trámites, que reactivaron operaciones comerciales frenadas durante años y facilitaron el ingreso de mercadería del exterior. El resultado es una mayor variedad para los consumidores y una competencia más directa con la producción nacional.
El regreso de marcas que habían dejado el país
Uno de los movimientos más visibles se dio en los productos de consumo masivo. La cooperativa láctea uruguaya Conaprole volvió a tener presencia en supermercados argentinos con manteca, queso crema, dulce de leche y crema de leche. La marca había desembarcado en el país en 2001, pero su participación se fue reduciendo con el avance de las restricciones cambiarias y comerciales.
También se observa un incremento en la oferta de conservas importadas. El atún proveniente de Ecuador ganó espacio en góndolas con marcas como Bulnez y Máxima, que comenzaron a competir de manera directa con productos nacionales. En varios puntos de venta, estas opciones se ofrecen a precios más bajos, lo que favoreció su rápida rotación.
Cafés, bebidas y cervezas importadas vuelven a las góndolas
El segmento de bebidas muestra cambios notorios. En café, volvió a crecer la presencia de cápsulas y granos importados desde Europa, con marcas italianas como Lavazza y Viaggio, que habían reducido su disponibilidad en los últimos años.
En cervezas, regresaron opciones importadas desde Brasil, como Itaipava, y desde España, como Landvik. Estas marcas buscan posicionarse tanto en el segmento premium como en el consumo masivo, en un mercado que vuelve a mostrar mayor diversidad de oferta.
Precios: cuándo los importados son más baratos
Las diferencias de precios entre alimentos importados y nacionales varían según la categoría y el país de origen. En algunos casos, los valores son similares, pero en otros los productos del exterior se ubican entre un 15% y un 30% por debajo, especialmente en conservas, café y ciertos lácteos, según relevamientos privados y datos del mercado minorista.
Esta brecha explica parte del crecimiento en la demanda de importados, aunque no es homogénea en todos los rubros ni en todos los puntos de venta.
Frutas y verduras del exterior, con impacto dispar
La apertura también se refleja en frutas y verduras. En supermercados y en el Mercado Central de Buenos Aires creció la presencia de naranjas y mandarinas de España, manzanas chilenas y bananas de Ecuador, que se suman a la producción local, sobre todo en períodos de menor oferta estacional.
Sin embargo, el impacto en precios no siempre es a la baja. De acuerdo con el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el ingreso de naranja importada se dio a valores mayoristas más altos que los de la producción local y coincidió con aumentos de precios internos en el Mercado Central.
Aumentaron fuerte las importaciones de carne
Otro rubro sensible es el de la carne. Según datos del Indec, en 2025 las exportaciones de carne vacuna cayeron 7% en volumen, mientras que las importaciones se aceleraron con fuerza. En total ingresaron al país unas 17.000 toneladas, por un valor de USD 73,8 millones, frente a las 2.300 toneladas importadas en 2024.
Brasil fue el principal proveedor, con 14.000 toneladas por USD 56 millones, seguido por Paraguay y Uruguay. Si bien el volumen representa menos del 10% del consumo mensual local, el dato resulta relevante en un país donde la carne vacuna tiene un fuerte peso cultural y económico.
Debate abierto sobre el impacto en la producción local
El avance de los alimentos importados reavivó la discusión sobre sus efectos en la industria nacional. Desde el Gobierno sostienen que una mayor competencia ayuda a contener precios y ampliar opciones para los consumidores. En cambio, sectores de la industria alimenticia advierten que la presión de productos del exterior afecta a empresas locales que enfrentan costos más altos.
Récord histórico en importaciones de bienes de consumo
Según el CEPA, la apertura comercial derivó en un récord histórico de importaciones de bienes de consumo. Entre enero y septiembre —últimos datos disponibles— las importaciones alcanzaron USD 8.376 millones, el nivel más alto desde 2004.
Ese monto superó en USD 1.693 millones el récord previo de 2018 para el mismo período, lo que implicó un crecimiento del 25,3%. En alimentos, las importaciones aumentaron 77,4% interanual y explicaron el 16,4% del total, junto con prendas de vestir y marroquinería, consolidando el avance de los bienes finales importados en el comercio exterior argentino.
