Francisco Cerúndolo logró un triunfo de alto impacto en el Abierto de Australia al derrotar con autoridad al ruso Andrey Rublev por 6-3, 7-6 (4) y 6-3 y avanzar por primera vez en su carrera a los octavos de final del primer Grand Slam de la temporada. El argentino dominó el partido de principio a fin y firmó una de las victorias más importantes de su trayectoria. Su próximo rival será el alemán Alexander Zverev.

El argentino, ubicado en el puesto 21 del ranking ATP, se impuso tras 2 horas y 8 minutos de juego en el Show Court Arena y alcanzó así la cuarta ronda en Melbourne, igualando su mejor resultado histórico en torneos de Grand Slam, instancia a la que ya había llegado en Roland Garros 2023 y 2024. Con esta actuación, se consolidó como el mejor tenista argentino del momento en el ranking.

El primer set fue parejo hasta el 4-3, cuando Cerúndolo aceleró, forzó errores de su rival y consiguió el quiebre que le permitió encaminar la manga inicial. Sostuvo con solidez su servicio y cerró 6-3. En el segundo parcial, la paridad se mantuvo hasta el tie-break, donde el argentino tomó la iniciativa y se mostró más firme en los puntos decisivos para imponerse 7-6 (4).

Rublev intentó reaccionar al inicio del tercer set con un quiebre, pero la respuesta de Cerúndolo fue inmediata: recuperó el saque y luego volvió a romper para escaparse 4-2. Desde allí manejó los tiempos del partido con paciencia y solidez hasta sellar el triunfo. “En mi tercer intento, finalmente lo logré”, celebró el argentino. También destacó el apoyo del público: “Hoy me sentí como si estuviese jugando en la Argentina”.

Con este resultado, Cerúndolo se convirtió en el octavo argentino en alcanzar la cuarta ronda del Australian Open. Además, es el único tenista argentino activo que logró meterse al menos tres veces en octavos de final de un Grand Slam. Frente a Rublev amplió su ventaja en el historial a 4-1, con todos sus triunfos en sets corridos.

Ahora lo espera Alexander Zverev, uno de los principales candidatos del torneo. El cruce marcará un nuevo desafío para el porteño, que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y ya demostró que puede competir de igual a igual ante rivales de la elite.