El consumo masivo cerró 2025 con una leve mejora, pero sigue lejos de recuperar lo perdido en 2024
El consumo masivo logró cerrar 2025 con un crecimiento acumulado del 2%, pese a haber registrado una caída interanual del 0,3% en diciembre. El dato marca una recuperación parcial frente al derrumbe del 13,9% sufrido en 2024, aunque el sector todavía no logró recomponer plenamente el nivel de ventas previo a ese desplome.
Así lo reflejó un informe de la consultora Scentia, que advirtió además que el desempeño fue altamente heterogéneo según el canal de venta, con diferencias marcadas entre supermercados, comercios de cercanía y comercio electrónico.
Canales en rojo y otros que resistieron mejor
En el acumulado anual, los supermercados de cadena mostraron una caída del 5,2%, una dinámica similar a la del canal mayorista, que retrocedió 5%. Se trata de los formatos más expuestos al ajuste del gasto de los hogares y a la competencia de precios entre canales.
En contraste, los autoservicios independientes apenas lograron crecer 0,1%, mientras que las farmacias exhibieron una mejora del 2,3%, apoyadas en el carácter más inelástico de parte de su demanda.
El e-commerce lideró el crecimiento
El canal con mejor desempeño volvió a ser el comercio electrónico, que se consolidó como el más dinámico del sistema, con una suba del 14,1% en 2025.
También mostraron avances significativos los almacenes y kioscos (K+T), donde el consumo aumentó 9,1% en el año. Sin embargo, desde Scentia advirtieron que este crecimiento debe leerse con cautela: el canal arrastra una base de comparación muy baja, tras varios años consecutivos de retroceso desde la pandemia hasta 2023.
De hecho, en diciembre el crecimiento interanual de K+T fue de apenas 0,3%, reflejando una pérdida de impulso hacia el cierre del año.
Qué pasó con las canastas de consumo
Al analizar el comportamiento por categorías, la mayoría de las canastas cerró 2025 en terreno positivo. El rubro Alimentación lideró las subas, con un incremento del 4,5%, seguido por Perecederos, que avanzaron 6,2%.
También mostraron desempeños favorables los productos impulsivos (+3,7%), higiene y cosmética (+2,4%), bebidas con alcohol (+2,3%), limpieza de ropa y hogar y desayuno y merienda (+1,2%).
El único rubro que terminó el año en negativo fue bebidas sin alcohol, con una caída del 2,1%, reflejando cambios en los patrones de consumo y mayor sensibilidad al precio.
Diciembre: alivio estacional, pero sin cambio de tendencia
En diciembre, impulsado por las Fiestas de fin de año, el consumo masivo mostró un salto mensual del 11,9% respecto de noviembre. Se destacaron los repuntes en supermercados de cadena (+15,6%), farmacias (+16,5%) y autoservicios independientes (+15,1%).
No obstante, en la comparación interanual, las ventas volvieron a caer 0,3%, confirmando que el rebote fue esencialmente estacional y sostenido por promociones, descuentos bancarios y el uso de billeteras digitales, una estrategia que ya se había profundizado durante 2024.
Perspectivas para 2026: consumo racional y sensible al precio
Para Osvaldo Del Río, director de Scentia, la evolución del consumo masivo en 2026 será similar a la de 2025, con una trayectoria muy condicionada por la variación del PBI.
En la misma línea, Julián Fernández, Analytics Manager de NielsenIQ Argentina, señaló que la recuperación salarial permanece estancada, especialmente en los estratos medios y bajos.
Según explicó, los hogares de mayores ingresos están reorientando su gasto hacia viajes, autos y otros bienes durables, mientras que el consumo masivo dejó de ocupar un lugar aspiracional. “Para 2026 esperamos un leve crecimiento del consumo, pero aún queda un largo camino para regresar a niveles previos”, advirtió.
Expectativas del sector y señales desde las pymes
De acuerdo con la última Encuesta de Tendencia de Negocios a Supermercados y Autoservicios Mayoristas del Indec, el 35% de las empresas espera una mejora del escenario comercial en los próximos dos meses, mientras que el 57,5% cree que la situación se mantendrá sin cambios. Solo el 7,5% anticipa un deterioro.
En paralelo, las ventas minoristas de las pymes cayeron 5,2% interanual en diciembre, aunque mostraron una suba mensual equivalente, según datos de la CAME. En el acumulado de 2025, el sector cerró con un crecimiento del 2,5%.
Desde la entidad remarcaron que diciembre funcionó como un alivio financiero puntual, pero no logró revertir la caída estructural. El principal desafío para 2026 será transformar los repuntes estacionales en una recuperación sostenida de la demanda, en un contexto de costos elevados y rentabilidad ajustada.
