Menos autos hechos en el país: la industria achica su producción mientras crecen las ventas
La industria automotriz argentina cerró 2025 con un desbalance cada vez más marcado entre lo que se vende y lo que se fabrica en el país. Mientras el mercado interno mostró una recuperación contundente, la producción local volvió a retroceder y dejó un saldo negativo en términos industriales y externos.
De acuerdo con datos oficiales de Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), durante diciembre —con apenas diez días hábiles de actividad— se produjeron 26.468 vehículos, lo que implicó una caída del 30,3% respecto de noviembre y del 30,4% interanual.
Un año con menos fabricación y más autos vendidos
En el acumulado de 2025, la producción total alcanzó 490.876 unidades, lo que representó una baja del 3,1% frente a 2024. Aunque el retroceso no parece abrupto en términos porcentuales, el contraste con el desempeño comercial expone un cambio de tendencia estructural.
Durante el mismo período, las ventas mayoristas crecieron 42,6% y los patentamientos se acercaron a una suba del 50%, impulsados por la normalización de la oferta, la mayor disponibilidad de crédito y la reapertura de las importaciones.
El resultado fue claro: se vendieron muchos más autos, pero una proporción creciente no se fabricó en la Argentina.
Ocho modelos que dejaron de producirse en plantas locales
El ajuste industrial se reflejó con fuerza en la reducción de la oferta nacional. A lo largo del último año, distintas terminales discontinuaron líneas completas de producción. Entre los modelos que dejaron de fabricarse en el país se encuentran:
- Citroën Berlingo Multispace
- Nissan Frontier
- Peugeot Partner Patagónica
- Renault Logan
- Renault Sandero
- Renault Stepway
- Renault Alaskan
- Volkswagen Taos
La salida de estos vehículos implicó una reducción concreta del entramado industrial, con impacto directo sobre el empleo, la integración de autopartes y el perfil exportador del sector.
Solo dos lanzamientos frente a una oferta que se achica
En contrapartida, durante 2025 se lanzaron apenas dos nuevos modelos de producción nacional:
- Ram Dakota
- Fiat Titano
El saldo es elocuente: por cada modelo nuevo que se incorporó, cuatro dejaron de fabricarse, en un contexto donde el consumo automotor mostró una de sus mejores performances de los últimos años.
Exportaciones en baja y presión sobre la balanza automotriz
El frente externo tampoco acompañó. En diciembre, las terminales exportaron 19.908 vehículos, una caída del 36,3% respecto de noviembre y del 25,3% interanual.
En el acumulado anual, las exportaciones totalizaron 280.589 unidades, lo que significó un retroceso del 10,8% frente a 2024. Con menos producción local, menor volumen exportado y un mercado interno crecientemente abastecido por importaciones, la balanza automotriz volvió a mostrar signos de desequilibrio estructural.
El desafío industrial que sigue pendiente
Desde ADEFA reconocen que 2025 dejó un panorama dispar. Su presidente, Rodrigo Pérez Graziano, definió el año como de “balance mixto”, con una recuperación comercial que no logró trasladarse plenamente al plano productivo.
“El dinamismo que se dio en lo comercial no se sostuvo en lo industrial como habíamos previsto, principalmente por los procesos de cambio y transformación en las líneas de producción para el lanzamiento de nuevos modelos”, explicó.
En ese marco, el sector vuelve a poner el foco en la competitividad exportadora. “Es imprescindible seguir trabajando con los distintos niveles del Estado para reducir la carga impositiva que se exporta en cada vehículo, especialmente cuando competimos con países que venden al mundo sin impuestos”, advirtió el directivo.
