El gobierno de Israel evalúa otorgar un subsidio a aerolíneas para poner en marcha vuelos directos entre Tel Aviv y Buenos Aires, una ruta aérea sin escalas que podría modificar de manera sustancial la conectividad entre ambos países y fortalecer los lazos con Sudamérica.

La iniciativa contempla destinar unos 20 millones de shekels, equivalentes a aproximadamente 6,2 millones de dólares, para incentivar a las compañías que asuman la operación del trayecto entre el aeropuerto Ben Gurión y Ezeiza. El esquema prevé reducir el riesgo económico de una ruta de larga distancia considerada compleja desde el punto de vista operativo y comercial.

El plan apunta a que el financiamiento se ejecute entre 2026 y 2028, utilizando partidas remanentes que habían sido asignadas al sector aerocomercial en el contexto del conflicto bélico que atraviesa Israel. La administración del programa quedaría a cargo de áreas económicas y de transporte del gobierno israelí.

En la actualidad, quienes viajan entre Israel y la Argentina deben realizar al menos una escala en Europa, Estados Unidos o Brasil, lo que extiende considerablemente los tiempos de traslado. Una conexión directa permitiría acortar el viaje y posicionaría a Buenos Aires como una puerta de entrada estratégica para el turismo israelí hacia América del Sur.

El análisis de esta medida se inscribe en un contexto de acercamiento político entre ambos países. Desde Israel destacan el respaldo argentino en foros internacionales y el peso de la comunidad judía local, una de las más numerosas fuera de Medio Oriente, como factores centrales para impulsar la nueva ruta aérea, concebida como un puente humano, comercial y turístico.

La propuesta será evaluada formalmente en los próximos días y podría marcar un punto de inflexión en la conectividad regional entre Israel y América Latina.

En paralelo, el Gobierno argentino avanza en la organización de una visita oficial del presidente Javier Milei a Israel, prevista para abril de 2026. El eje central del viaje será el traslado de la embajada argentina a Jerusalén, una decisión con fuerte impacto diplomático que refuerza la sintonía política entre ambas administraciones.

Mientras se define el esquema presupuestario definitivo, el financiamiento del proyecto quedaría sujeto a las normas vigentes hasta la aprobación del presupuesto estatal israelí para 2026.