El proyecto de reforma laboral que el Gobierno envió al Congreso habilita que trabajadores formales y repartidores cobren sus salarios en billeteras virtuales, una medida que rompe con la exclusividad de las cuentas bancarias y profundiza la disputa entre el sistema financiero tradicional y las empresas fintech. La iniciativa abre un negocio millonario para plataformas como Mercado Pago, en un ecosistema donde operan más de 200 billeteras autorizadas por el Banco Central.

El cambio modifica uno de los artículos centrales de la Ley de Contrato de Trabajo y permite que las remuneraciones se acrediten en CBU o CVU, a elección del trabajador. Si el Congreso aprueba el texto, los diez millones de cuentas sueldo que hoy existen podrán migrar —si así lo solicitan sus titulares— a sistemas como Mercado Pago, Personal Pay y otros proveedores digitales.

Un negocio de gran escala en disputa

En paralelo, la norma contempla que los prestadores independientes de plataformas como Uber, Cabify o PedidosYa también puedan elegir entre cuentas bancarias o billeteras electrónicas. Hoy muchas apps exigen exclusivamente CBU para cobrar, mientras que otras ya permiten utilizar CVU. Con la reforma, esa barrera quedaría eliminada.

Para el sector fintech, el impacto potencial es enorme. Mercado Pago, por ejemplo, ya administra pagos de 1,3 millón de beneficiarios de la AUH y busca expandirse en el universo ANSES, que reúne a más de 16 millones de personas. Con la habilitación formal para sueldos, el crecimiento sería exponencial.

Qué dice exactamente el proyecto

La reforma reemplaza el artículo 124 de la LCT e incorpora a los Proveedores de Servicios de Pago (PSP) habilitados por el BCRA como parte del sistema autorizado para pagar salarios. Además, agrega una categoría amplia —“otras entidades que la Autoridad de Aplicación autorice”— que podría abrir aún más el juego.

El texto, sin embargo, deja una zona gris: no especifica si las billeteras requieren una autorización especial para pagar sueldos o si basta con su habilitación como PSP. En el sector bancario interpretan que debería exigirse una licencia adicional por la sensibilidad del servicio.

Las obligaciones para choferes y repartidores

El capítulo dedicado al Régimen de Servicios Privados de Movilidad y Reparto regula a los trabajadores independientes de apps. Establece requisitos impositivos, de seguridad social y de identificación financiera: cada prestador deberá informar su CBU o CVU para recibir pagos, lo que formaliza un esquema que ya funciona, pero que hasta ahora carecía de reconocimiento legal.

La reacción de los bancos: seguridad, crédito y regulación

La tensión entre bancos y fintech escaló tras conocerse los borradores del proyecto. Las cámaras bancarias publicaron un documento con cinco argumentos centrales contra la medida. Señalaron que solo las entidades financieras garantizan plena seguridad de los fondos y recordaron casos recientes como Wenance y Sur Finanzas.

También advirtieron que el traslado de depósitos hacia billeteras reduce la capacidad crediticia del sistema financiero y podría generar “banca en las sombras”, al quedar parte del ahorro fuera del circuito regulado. Además, recalcaron que hoy los asalariados ya pueden transferir su dinero a una billetera voluntariamente, sin perder gratuidad ni protección.

La respuesta fintech: inclusión financiera y libertad de elección

La Cámara Argentina Fintech replicó de inmediato con otro documento donde defendió el rol de las billeteras. Aseguró que están reguladas y supervisadas por el BCRA, que el 100% de los fondos de los usuarios se depositan en cuentas bancarias y que los sistemas digitales permitieron avanzar en inclusión crediticia: más de seis millones de personas accedieron a un préstamo formal por primera vez a través de estas plataformas.

La entidad rechazó la idea de “banca paralela”, argumentó que las billeteras no prestan dinero de los usuarios y planteó que la reforma solo amplía la libertad de elección: permitir que cada trabajador cobre donde quiera, donde obtenga mejor rendimiento o donde reciba un servicio más ágil.

Un cambio estructural que redefine el mapa del dinero digital

Con la incorporación de las billeteras como receptoras de salarios, el sistema de pagos podría experimentar su mayor transformación en décadas. Para las fintech, significa acceso directo a un volumen multimillonario. Para los bancos, un riesgo de pérdida de depósitos estratégicos. En cuanto a los trabajadores, una nueva opción que combina rendimiento, practicidad y herramientas digitales.