Causa Cuadernos: revelan pagos ilegales ligados a las obras del ex Centro Cultural Kirchner
En la cuarta audiencia del juicio por la causa Cuadernos, se leyeron nuevos tramos de la acusación fiscal que describen el presunto circuito de dinero negro vinculado a la construcción del ex Centro Cultural Néstor Kirchner (CCK). La obra fue adjudicada en diciembre de 2008 a la UTE integrada por ESUCO S.A. y RIVA S.A., con un contrato de más de $925 millones para restaurar y remodelar el antiguo Palacio de Correos.
Ese monto figura en la resolución MPFIPyS N° 1517/2008 y forma parte del expediente porque, según la fiscalía, la adjudicación habría estado acompañada por el pago de sobornos.
Las acusaciones contra Carlos Wagner
El ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción y titular de ESUCO, Carlos Wagner, hoy de 82 años, es uno de los principales acusados. La fiscalía lo imputa como organizador de una asociación ilícita, autor de ocho hechos de cohecho activo y coautor de otros seis.
Los documentos de la causa sostienen que Wagner realizó múltiples entregas de dinero al ex funcionario Roberto Baratta, estrecho colaborador de Julio De Vido. Estos pagos habrían ocurrido entre 2010 y 2015 y, según la acusación, estaban destinados a los “estamentos superiores” de la organización, identificados como Néstor y Cristina Kirchner.
Cómo fue el circuito del dinero
El fiscal Carlos Stornelli detalló siete fechas en las que Wagner habría aportado fondos ilegales. Una de las entregas alcanzó el millón de dólares y otra los 500 mil, trasladados —según las anotaciones del chofer Oscar Centeno— al domicilio de los Kirchner en Uruguay 1306 para entregarlos a Daniel Muñoz, entonces secretario privado de Néstor Kirchner.
Los registros del remisero indican además que varias de esas entregas se realizaron en la sede de ESUCO, ubicada en San José 151. Y una en el departamento de Baratta en avenida Coronel Díaz 2355. El entrecruzamiento telefónico corroboró contactos frecuentes entre Wagner y Baratta durante 2010.
El vínculo con las obras del CCK
Para la fiscalía, los pagos estaban directamente ligados a la obra del Centro Cultural Kirchner. En la lectura del requerimiento de elevación a juicio, se remarcó que la UTE adjudicataria había sido beneficiada en un proceso administrativo donde, según el expediente, existieron retornos vinculados al monto del contrato.
Wagner, en su declaración como arrepentido, afirmó que “la recaudación se hizo hasta el final del gobierno de Cristina Fernández”. Y describió un sistema de licitaciones arregladas entre empresas que debían pagar entre el 10% y el 20% del valor total a modo de retorno.
El testimonio de José López
El ex secretario de Obras Públicas José López —también arrepentido en la causa— fue consultado por la adjudicación del CCK. Sostuvo que la licitación estuvo a su cargo y que la ganó la UTE conformada por ESUCO y RIVA. Recordó que el proyecto fue cuestionado por su costo y complejidad, y que el diseño se había elegido por concurso de arquitectura.
López también describió la competencia entre empresas y las dudas que existían sobre el financiamiento de una obra considerada “faraónica” por distintos sectores.
Un engranaje dentro de un esquema más amplio
De acuerdo con el requerimiento leído en el TOF N°7, el trabajo en el CCK se inserta dentro de un supuesto sistema montado desde 2004. Donde las principales empresas del sector obtenían obras públicas de gran magnitud a cambio de pagos ilegales exigidos por funcionarios.
Los fragmentos de las declaraciones de los imputados colaboradores aún deben ser ratificados durante el juicio. Una instancia en la que el tribunal evaluará su validez y consistencia. El debate oral continuará en las próximas semanas con la lectura de más tramos de la acusación y el inicio de las indagatorias.