La evasión de IVA cayó a su mínimo en 20 años, pero la economía informal aún le cuesta al Estado una quinta parte del PBI
La evasión del IVA cerró 2023 cerca del 40%, el porcentaje más bajo en dos décadas y siete puntos menos que el año anterior. El dato surge del informe del Centro de Estudios Tributarios (CET) de la Universidad Austral, que también advirtió que la informalidad generó una pérdida fiscal equivalente a 21 puntos del PBI.
El estudio confirmó que la caída en el incumplimiento se extendió a todos los sectores económicos y acompañó un proceso de mayor formalización digital. Según el CET, por segundo año consecutivo ningún rubro mostró aumentos en sus niveles de evasión.
Las reducciones más marcadas se observaron en el agro y en el comercio. En el sector agropecuario, la combinación entre la peor campaña en veinte años y la estructura de alícuotas dejó saldos técnicos que llevaron la evasión a niveles casi nulos. En comercio, la baja llegó a 14 puntos porcentuales.
Pese a estas mejoras, la informalidad siguió generando un impacto significativo. Servicios explicó once puntos de la pérdida total del PBI, comercio aportó cuatro y construcción tres. Estos rubros concentraron el mayor volumen de recaudación potencial no captada por combinar altos niveles de evasión con un peso relevante dentro del IVA teórico.

El CET incorporó datos de Interbanking para analizar el rol de la digitalización. Entre 2019 y 2023, la cantidad de CUITs jurídicos registrados aumentó 15,3%, las cuentas bancarias vinculadas a esas firmas crecieron 42,6% y las transacciones entre empresas subieron 9%, con mayor actividad en MicroPyMEs. Según el informe, esta expansión de la formalización digital fortaleció los controles y aportó trazabilidad.
La Universidad Austral recordó que su informe previo, presentado en diciembre de 2024 con datos de 2022, ya mostraba un descenso consistente: la evasión había pasado del 52% en 2021 al 49% en 2022. Ese movimiento se explicó por la diferencia entre la evolución de la actividad gravada (74%) y la recaudación (88%), además del efecto de la moratoria incluida en la Ley de Alivio Fiscal.
El nuevo relevamiento volvió a mostrar un patrón homogéneo entre sectores. La caída de 66 puntos en el agro fue la variación más extrema. En comercio se sostuvo la tendencia descendente, mientras que servicios, comercio y construcción se mantuvieron como los rubros con mayor capacidad de recaudación potencial no captada.
El informe también vinculó evasión impositiva e informalidad laboral. Los sectores con mayores niveles de evasión tendieron a registrar más empleo no registrado. La excepción volvió a ser el agro y la construcción: en ambos casos, la alta informalidad laboral convive con una evasión que mostró retrocesos marcados.
