En línea con el último dato de inflación informado por el INDEC, las jubilaciones, pensiones y asignaciones que paga la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) aumentarán un 2,3% a partir de diciembre. De esta manera, el haber mínimo pasará a $340.746,35, aunque quienes perciban los ingresos más bajos recibirán un refuerzo adicional de $70.000, lo que elevará el monto total a $410.746,35 en el último mes del año.

El incremento se aplica bajo la fórmula de movilidad establecida por el Decreto de Necesidad y Urgencia 274/24, que ajusta los haberes de acuerdo con la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Este mecanismo rige desde marzo de 2024 y alcanza tanto a las jubilaciones y pensiones como a otras prestaciones sociales administradas por la ANSES.

Con la actualización de diciembre, los haberes quedarán conformados de la siguiente manera: la jubilación mínima se ubicará en $340.746,35; la jubilación máxima ascenderá a $2.292.900,39; la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) será de $272.597,08; las Pensiones No Contributivas (PNC) alcanzarán $310.132,44; y la Prestación Básica Universal (PBU) llegará a $155.875,91.

El bono de refuerzo, de hasta $70.000, se otorgará a los jubilados y pensionados que perciben hasta un haber mínimo, y suele confirmarse oficialmente en los días previos al inicio del cronograma de pagos. Esta medida busca sostener el poder adquisitivo de los sectores más vulnerables frente al avance de los precios, que en octubre registraron un aumento del 2,3% según el informe del INDEC.

La suba también impactará en las asignaciones familiares y universales. Así, la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo para Protección Social (AUE) se ubicarán en $122.443,89 desde diciembre. En tanto, la asignación por hijo del sistema SUAF (para trabajadores en relación de dependencia) será de $61.227,57 para el primer tramo de ingresos.

Con esta actualización, el Gobierno busca mantener la coherencia entre la política de movilidad y el proceso de desinflación que, según las proyecciones oficiales, se consolidará en los próximos meses. El ajuste mensual por IPC se ha convertido en una herramienta clave para evitar el rezago de los haberes frente a la evolución de los precios, en un contexto de estabilidad cambiaria y de contención fiscal.