El Departamento de Estado confirmó este martes que una ciudadana argentina fue deportada de Estados Unidos luego de publicar en redes sociales un mensaje burlándose del asesinato del activista conservador Charlie Kirk. La medida alcanzó a otros cinco extranjeros por expresiones similares.

Según informó el Departamento de Estado, la mujer, oriunda de Córdoba y residente en Chicago, fue expulsada tras ser identificada por sus publicaciones. En un comunicado difundido en la red X, la entidad señaló: «Estados Unidos no tiene obligación de acoger a extranjeros que desean la muerte de los estadounidenses».

El texto precisó que se trató de una serie de casos en los que se detectaron mensajes celebrando la muerte del activista. «Estos son solo algunos ejemplos de extranjeros que ya no son bienvenidos en EE.UU.», completó el comunicado.

Quién era la joven argentina

La mujer, identificada en redes como Serena Luciano, estudiaba en la Universidad de Illinois, en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte, y se había graduado en Historia del Arte. En su cuenta de Facebook —posteriormente eliminada— escribió: «Charlie Kirk puede pudrirse en su propia mierda. Si tenés empatía por alguien como él, dejá de ser mi amigo. El lugar donde está ahora es extremadamente caluroso y se lo merece».

Tras la viralización de su mensaje, Luciano cerró sus perfiles públicos y restringió su cuenta de Instagram, donde promovía causas vinculadas con Palestina y la defensa de minorías.

Reacciones y sanciones

El subsecretario del Departamento de Estado, Christopher Landau, difundió en X la decisión de revocar la visa. Landau, exembajador de Estados Unidos en México, es conocido por impulsar políticas de tolerancia cero hacia extranjeros que expresan mensajes considerados de odio o apología de delitos.

En total, seis personas perdieron su visa: además de la argentina, ciudadanos de Sudáfrica, México, Brasil, Alemania y Paraguay. Entre los casos mencionados figura un mexicano que escribió: «Kirk murió siendo racista, murió siendo misógino. Hay personas que merecen morir».

El presidente Donald Trump encabezó el homenaje a Kirk en la Casa Blanca y le otorgó de manera póstuma la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima distinción civil del país. Durante su discurso, condenó las expresiones de odio en redes sociales y destacó que «la libertad no puede usarse para justificar la crueldad».