Aunque las estadísticas muestran una baja de la pobreza, la Iglesia advierte que la mejora no llega a los barrios. Crece la demanda de ayuda, los comedores se desbordan y los adultos mayores son los más golpeados por la crisis.

Según el Indec, la pobreza bajó al 31,6% y la indigencia al 6,9%. Pero en las parroquias, la situación sigue igual o peor. “No es que de repente hubo un tiempo lindo”, dijeron desde la Santa Sede, al señalar que el deterioro social se acumula.

En la Ciudad de Buenos Aires, el Arzobispado observa más personas en situación de calle y centros de inclusión social saturados. En el Santuario San Cayetano repartieron 1.000 raciones de comida en un solo día, una cifra que recuerda los meses más duros de la pandemia.

Jubilados y trabajadores informales, los más afectados

Los sacerdotes señalan que los adultos mayores no logran cubrir sus necesidades básicas. “Un jubilado tuvo que pagar $150.000 por un medicamento, la mitad de su ingreso”, contó un párroco porteño. En zonas acomodadas, incluso viudas con buena situación previa debieron mudarse por no poder pagar expensas.

La Iglesia también advierte un aumento de trabajadores informales que ofrecen changas a las parroquias. “Cada vez son más los que buscan subsistir día a día”, relataron.

Desempleo, inflación y el rol del Estado

En el interior del país, las diócesis describen un escenario de desempleo, falta de changas y pérdida de poder adquisitivo. “Hasta construir una casilla se volvió difícil”, lamentaron. La Iglesia asegura que los programas de asistencia estatal se redujeron y que la ayuda pública “ya no alcanza”.

El presidente de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, volvió a pedir que “los ajustes no se hagan a costa de los jubilados ni de los pobres”.

Uno de los temas que más preocupa a los sacerdotes es el avance del narcotráfico en barrios vulnerables. “Si el Estado se corre, entra el narco. Hoy hay chicos que sueñan con trabajar para ellos, porque son quienes les dan comida y salud”, advirtieron desde el Arzobispado.

La mirada de la UCA sobre los números

El Observatorio de la Deuda Social de la UCA señaló que la baja en la pobreza “está sobrerrepresentada” y pidió al Indec actualizar sus metodologías. Según el estudio, los umbrales de las canastas básicas están desactualizados y los cambios en los instrumentos de medición dificultan la comparación histórica.

“Las cifras mejoran, pero no reflejan la verdadera capacidad de consumo de los hogares”, concluyó la universidad.