La Canasta Básica de jubilados superó los $1,5 millones y advierten una crisis
La Defensoría de la Tercera Edad difundió que la Canasta Básica de los Jubilados trepó a $1.514.074,13 en octubre. El aumento representa un 26,12% en apenas seis meses, ya que en abril el mismo indicador había alcanzado los $1.200.523.
El cálculo, elaborado cada semestre por el organismo que conduce Eugenio Semino, replica la estructura de consumo del Indec, pero adaptada a las necesidades de la tercera edad. Así, incorpora no solo alimentos y vivienda, sino también gastos específicos en medicamentos, transporte, recreación y vestimenta.
Según el relevamiento, $348.000 corresponden a alimentos, $402.880 a medicamentos y $294.000 a vivienda. A esto se suman $85.200 en transporte, $96.000 en recreación, $57.500 en vestimenta, $107.444 en limpieza y $123.050 en servicios básicos.
Una brecha cada vez más profunda
El contraste con los haberes previsionales mínimos es abismal. Actualmente, más de 4,5 millones de jubilados perciben $279.121,71 más un bono extraordinario de $70.000. Quienes reciben la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) cobran $223.297,36 más bono, y las pensiones no contributivas por discapacidad se ubican en $265.385,19 más bono.
Frente a estos números, Semino alertó: «No es que los jubilados sigan estando mal, es que están cada vez peor y no hay perspectivas de que la situación se revierta. La deuda sigue siendo con ellos».
El defensor de la Tercera Edad también advirtió que la emergencia no se limita al aspecto económico: «Venimos planteando la emergencia alimentaria, sanitaria y habitacional. Vemos que las personas mayores están atravesando una crisis humanitaria».
Bonos y descuentos, medidas insuficientes
El Gobierno intenta mitigar la situación con bonos y programas de descuentos en supermercados y bancos. En cadenas como Disco, Jumbo y Vea se ofrece un 10% en todos los rubros y un 20% adicional en perfumería y limpieza, sin tope de reintegro. Carrefour aplica un 10% con límite mensual de $35.000, mientras que Día permite un 10% con tope de $2.000 por compra y la posibilidad de acumular con otras promociones.
Sin embargo, Semino consideró estas medidas como «parches» que no alcanzan para revertir la crisis estructural: «Son monedas arrojadas a un pueblo hambriento. No solo son inútiles, sino contraproducentes, porque resaltan el agujero que quieren ocultar».
El contexto político agrega tensión. En agosto, el oficialismo logró que la Cámara de Diputados convalidara el veto presidencial a la ley que otorgaba un aumento del 7,2% en todas las jubilaciones y pensiones, además de un bono extra de $110.000. Al requerirse el rechazo en ambas cámaras para anular un veto, la decisión del Ejecutivo seguirá vigente.