Mercado automotor en alerta: concesionarias frenan ventas y advierten subas inminentes
Días después de las elecciones legislativas en Buenos Aires y de cara a las nacionales, el dólar oficial se ubica entre $1.430 y $1.440, con una suba de 5% a 6% respecto del viernes 5 de septiembre. En este contexto, las automotrices y concesionarias decidieron monitorear “minuto a minuto” la evolución cambiaria, aunque sin mover sus listas de precios. La cercanía del cambio de listas de octubre alimenta la incertidumbre sobre cuándo impactará la devaluación en el valor de los 0 km.
Mientras algunas marcas suspendieron la facturación de unidades, otras sólo habilitaron operaciones de planes de ahorro o permitieron a concesionarios trasladar parte del cupo de septiembre a octubre.
“Las terminales no tienen margen para contener una devaluación del 5%. El aumento llegará antes de fin de mes o en octubre, pero es inevitable”, advirtieron desde una concesionaria de CABA.
El rol de los concesionarios
Los puntos de venta enfrentan un dilema extra: las tasas de interés elevadas encarecen el financiamiento interno. “Cada 5 días nos comemos un punto de tasa”, explicó un concesionario del interior.
Por esa razón, muchos comercios aplican listas diferenciadas según la fecha de venta y cobro, lo que repercute en las promociones y descuentos disponibles durante el mes.
Impacto en ventas y proyecciones
Las ventas ya venían en baja desde agosto y la tendencia se agudiza con la suba del dólar. Para septiembre se proyecta un volumen inferior a 54.000 unidades, por debajo de las 57.000 esperadas.
En los primeros ocho meses del año se vendieron 445.000 autos, lo que da un promedio mensual de 55.000 unidades. Con las proyecciones actuales, el objetivo de 700.000 vehículos para 2025 parece inalcanzable, y algunos ejecutivos prevén apenas 630.000 o menos.
Factores que inciden en el corto plazo
La baja de tasas dispuesta por el Gobierno podría aliviar los planes de financiación, pero no alcanza para compensar la volatilidad cambiaria y la incertidumbre política.
El temor de que el dólar vuelva a subir tras las elecciones de octubre condiciona las decisiones de compra, en un mercado que históricamente se enfría en diciembre por el cambio de modelo de año en los 0 km.
