El presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Daniel Afione, presentó su renuncia en medio de la crisis que atraviesa el organismo, tras las denuncias de presiones internas y la polémica generada por los intentos de ajuste impulsados desde el Gobierno. La dimisión, que se hizo efectiva a partir del 1° de septiembre, se conoció después de que el Senado frenara el decreto 462, que buscaba transformar al organismo en una unidad descentralizada dentro del Ministerio de Economía.

Afione, un exejecutivo de Toyota con larga trayectoria en el sector automotriz, decidió dar un paso al costado al no compartir la manera en que se aplicaría la reducción de personal y funciones. Según trascendió, prefería un esquema de ajuste gradual, con un plan de reconversión interna, antes que lo que describió su entorno como “achicar por achicar”.

En su carta de renuncia dirigida a Pablo Lavigne, coordinador de Producción del Ministerio de Economía, expresó: «Tengo el agrado de dirigirme a Ud. con el objeto de presentar mi renuncia, a partir del día 1° de septiembre de 2025, al cargo de presidente del consejo directivo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), siendo el 31 de agosto de 2025 el último día de desempeño efectivo en dicho cargo».

Desde el propio organismo denunciaron que Afione habría sido intimado a dejar el cargo luego del fracaso en sostener el decreto 462. Su alejamiento se enmarca en un fuerte clima de malestar: cuando ingresó en 2024 el INTI contaba con 3.100 trabajadores, pero hoy quedan 2.356.

El decreto frenado por el Congreso

El decreto 462/25, impulsado por Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, proponía reconvertir al INTI en una dependencia interna de Economía, con una estructura mucho más reducida. El Senado, sin embargo, rechazó la norma por 60 votos en contra y solo 10 a favor.

Para el Gobierno, la reforma buscaba eliminar “estructuras sobredimensionadas” y conservar únicamente al personal técnico esencial. Sturzenegger argumentó que el organismo se había convertido en un obstáculo para la industria, con controles y certificaciones que calificó de “trabas innecesarias”.

El reclamo de los trabajadores

La asamblea multisectorial del INTI denunció que la renuncia de Afione refleja la crisis institucional provocada por la caída del decreto. En un comunicado, señalaron: “Venimos con sueldos hiperretrasados, la carrera laboral congelada, la precarización de compañeras y compañeros monotributistas que tienen contratos que vencen a fin de mes y el reciente aviso de la no renovación de las becas”.

También remarcaron una supuesta incompatibilidad entre su rol en el INTI y la vicepresidencia de la Asociación de Ingenieros y Técnicos del Automotor (AITA), que ofrece servicios similares al instituto en el sector automotriz.