En junio, los salarios tuvieron un incremento nominal del 3%, lo que permitió superar la inflación del mes, que fue del 1,6%. Así lo informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que además dejó en evidencia que la mejora no se distribuyó de manera uniforme entre los distintos segmentos de trabajadores.

Los empleados del sector público registraron una suba de apenas 1,3%, quedando por debajo del avance del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Los asalariados privados formales tuvieron un aumento del 1,7%, apenas 0,1 puntos por encima de la inflación. El mejor desempeño fue para los trabajadores informales, con un salto del 8,9%, aunque este dato tiene un rezago estadístico y debe compararse con el IPC de enero (2,2%).

Primer semestre: ganancias dispares frente a la inflación

En los primeros seis meses del año, el índice salarial general acumuló una mejora del 20,7%, superando la inflación acumulada del 15,1%. Sin embargo, la evolución por sectores muestra matices: el sector privado registrado creció 13,7%, quedando por debajo del IPC, mientras que el sector público avanzó 16,5%, apenas 1,4 puntos por encima.

El sector privado no registrado fue el más beneficiado, con un incremento del 52,5% en el semestre, más de tres veces la inflación del período. Según especialistas, estas variaciones responden a ajustes concentrados y al desfase en la medición de salarios informales.

Comparación interanual y pérdida de poder adquisitivo

Entre junio de 2024 y junio de 2025, los salarios totales subieron 60,7%. La mayor suba fue para el sector informal (166,3%), seguido por el sector público (47,4%) y el privado formal (45,4%).

Pese a estas mejoras recientes, el Observatorio de la Deuda Social de la UCA advirtió que la recuperación no alcanza para compensar la pérdida de poder adquisitivo de los últimos años. Desde diciembre de 2016 hasta abril de este año, los ingresos reales de los asalariados privados registrados cayeron 19,7%, los del sector público 33,2% y los de los informales 24%.