Después de más de un año y medio de demoras acumuladas, el Gobierno nacional prevé regularizar por completo el sistema de distribución de patentes metálicas en los próximos 40 días. Así lo confirmaron fuentes del Ministerio de Justicia, que destacaron que entre mayo y julio ya se entregaron casi medio millón de placas en todo el país.

El dato marca un giro luego del cuello de botella que había generado preocupación entre los compradores de vehículos, concesionarias y registros automotores. El problema se arrastraba desde 2023 y había empeorado con el incremento de ventas de autos nuevos.

El cambio más significativo fue la decisión de reemplazar a la Casa de la Moneda como única proveedora por la firma privada Tönnjes Sudamericana S.A., con capacidad técnica para ampliar la producción. Además, a partir del 28 de julio se pondrá en marcha un sistema de seguimiento en línea: los ciudadanos podrán consultar desde la web oficial de la DNRPA el estado de sus chapas, mientras que los registros deberán informar su disponibilidad en un plazo máximo de 48 horas.

«Desde esa fecha también se notificará a las fuerzas de seguridad para facilitar los controles vehiculares», indicó un alto funcionario del Ministerio de Justicia.

Casi un millón de chapas demoradas

Según datos oficiales, el stock pendiente superaba las 900.000 matrículas. En agosto se distribuirán otras 432.000, lo que permitiría alcanzar una regularización total para fines de septiembre, si se mantiene el ritmo actual.

El Gobierno reconoce que el anterior esquema —centralizado y con restricciones a la importación de insumos— fue una de las principales causas del colapso. “La falta de planificación y previsión, sumadas a la centralización de la producción, generaban episodios recurrentes de demoras y cuestionamientos sobre la transparencia del proceso”, indicó la fuente.

Cómo empezó el problema y qué cambió

El origen del desabastecimiento se remonta a mediados de 2023, cuando comenzaron a escasear materiales esenciales para la fabricación de las chapas. Las restricciones a las importaciones aplicadas durante la gestión de Alberto Fernández frenaron la producción durante meses. Luego, la exclusividad estatal en la fabricación empeoró la situación.

Ya bajo el actual Gobierno, se autorizó la participación privada y se descentralizó la producción. Tönnjes Sudamericana S.A., la nueva fabricante, aceleró el ritmo de entrega.

A esto se sumó el fuerte aumento de ventas de autos 0 km en 2024, lo que obligó a extender la vigencia de las matrículas provisorias hasta 180 días y limitar la entrega de lotes por dependencia.

Objetivo: sincronizar movilidad y demanda

Con la producción estabilizada y el monitoreo digital en marcha, el Gobierno busca dejar atrás una crisis que impactó de lleno en la confianza de los compradores. «La disponibilidad regularizada de chapas representa un paso clave para acompañar el desarrollo del mercado automotor y garantizar las condiciones de movilidad en todo el país», remarcaron desde Justicia.