El crédito bancario vuelve a crecer y alcanza niveles récord desde 2018
Tras años de restricciones y desaliento al crédito privado, el sistema financiero comenzó a mostrar señales claras de recuperación. Según datos oficiales, en mayo de 2025 los préstamos otorgados al sector privado alcanzaron su mayor proporción respecto a los depósitos de origen privado desde 2018.
Este cambio estructural tiene su origen en la eliminación de los pasivos remunerados del Banco Central, una medida adoptada en julio de 2024 que forzó a los bancos a retomar su función tradicional de intermediación entre ahorro y financiamiento.
Hasta mediados del año pasado, los instrumentos del BCRA absorbían buena parte del capital disponible, desplazando al sector privado del acceso al crédito. Esta situación, conocida como «crowding out», revirtió su curso desde que el Ministerio de Economía comenzó a emitir Letras a tasa fija para reemplazar los pasivos remunerados, lo que eliminó una fuente de emisión endógena y permitió recomponer el vínculo entre depósitos y préstamos.
Las estadísticas del Banco Central muestran un avance sostenido: la relación entre préstamos al sector privado y depósitos privados subió al 69,7%, su punto más alto en siete años. En comparación, el indicador había tocado un piso de 48,7% en 2023, durante el último año del gobierno de Alberto Fernández.
Un recorrido histórico del crédito
Si se compara con las últimas cuatro décadas, el promedio histórico de esta relación se ubica en el 96,2%. Actualmente, la brecha se ha reducido a 26 puntos porcentuales. Solo en los últimos dos años, el sistema bancario recortó más de 21 puntos, lo que permite proyectar que la convergencia con el promedio es alcanzable en el corto plazo si se mantiene la tendencia actual.
El repunte del crédito fue más dinámico en moneda nacional. La relación entre préstamos y depósitos en pesos trepó del 59% al 80,5% en apenas un año, acercándose al promedio histórico de 95,7%. Aun así, especialistas advierten que para cerrar la brecha será necesario reducir las tasas de interés y revisar costos impositivos como el IVA sobre intereses.
En el segmento en dólares, más vinculado al sector exportador, la mejora fue más gradual: el índice pasó de 26,3% en 2022 a 41,3% en 2025, aunque sigue lejos del promedio histórico de 117,3%. La brecha de más de 70 puntos refleja aún las dificultades estructurales del crédito en divisas.
Datos concretos de mayo
El Informe Monetario Mensual del BCRA detalla que en mayo los préstamos en pesos al sector privado aumentaron $3,7 billones, con una suba promedio del 2,7% mensual a valores constantes. En términos reales, el stock de créditos duplicó su volumen desde enero de 2024, acumulando 14 meses consecutivos de crecimiento.
En proporción al PBI, el crédito escaló a 8,6%, 4,5 puntos más que a comienzos de año. También se duplicó el índice de préstamos sobre depósitos privados desde fines de 2023.
La mejora se extendió a casi todas las líneas. Los adelantos aumentaron un 3,7% mensual y 47,9% interanual, mientras que los préstamos comerciales mantuvieron los niveles de abril, aunque resultaron un 88% superiores a los de hace un año.
Los créditos con garantía real registraron avances significativos. Las hipotecas crecieron un 13,9% mensual y 269,6% interanual en términos reales, impulsadas por las líneas ajustadas por UVA. Los prendarios también mostraron una suba mensual de 5,8% y una variación interanual de 167,1%.
Financiamiento al consumo en alza
El crédito al consumo también mantuvo una tendencia positiva. En mayo, los préstamos personales crecieron 4,4% y las financiaciones con tarjeta de crédito 3%, ambos medidos a valores constantes. En los últimos doce meses, estas líneas acumulan subas reales de 236% y 75,8%, respectivamente.
Los préstamos en moneda extranjera subieron USD 1.192 millones durante mayo y cerraron el mes en USD 15.732 millones. Se destacó el avance en documentos a sola firma, utilizados por empresas exportadoras.
Según la última encuesta del Indec, el 41,4% de las empresas manufactureras prevé un aumento en su necesidad de financiamiento durante el trimestre mayo-julio de 2025, frente al mismo periodo del año anterior. Apenas el 2,9% proyecta una reducción, lo que da un saldo neto positivo de 38,5 puntos.
En el sector de la construcción, el 26% de las firmas dedicadas a obra pública espera incrementar su uso del crédito, mientras que entre las orientadas a obra privada el saldo neto también es favorable, con 14,1 puntos.
Una señal para el crecimiento
El repunte del crédito bancario no solo evidencia un cambio en la política monetaria, sino que también habilita una mejora en las condiciones de inversión y consumo. A medida que el sistema financiero vuelve a conectar con el sector productivo, aumentan las chances de recuperación sostenida en el mediano plazo.
Aunque todavía resta camino para alcanzar los niveles históricos, las cifras muestran que la banca argentina comienza a cumplir nuevamente su rol estructural en el desarrollo económico.
