Inflación núcleo en baja: analistas ven señales firmes de desinflación tras el 1,5% de mayo
Con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 1,5% en mayo, el dato más bajo desde que comenzó el gobierno de Javier Milei, los economistas encontraron una señal clave que refuerza la expectativa de una inflación descendente: la fuerte caída de la inflación núcleo, que se ubicó en 2,2%. Se trata del subíndice que excluye los precios estacionales y regulados, y que es seguido de cerca por el mercado para anticipar el comportamiento estructural de los precios.
Para Miguel Kiguel (Econviews), el dato fue mejor de lo esperado: «El 1,5% no solo es bajo, sino que muestra que la desinflación avanza con solidez. La baja de la inflación núcleo es un salto hacia abajo», opinó. Aunque reconoció que «la inflación no está muerta», remarcó que la tendencia es positiva y «las cosas están mejorando».
Una visión similar expresó Diego Martínez Burzaco, de Inviu: «Fue un número muy alentador, incluso menor a lo que proyectaban las consultoras. La inflación núcleo sigue estando por encima del dato general, pero su baja mensual indica que el proceso de desinflación se acelera». Señaló también que los precios más sensibles para los hogares, como alimentos y bebidas, crecieron incluso menos que el índice: solo 0,5%.
Estacionales y regulados: ancla inflacionaria
Según la consultora LCG, la inflación núcleo retrocedió un punto respecto de abril, lo que explica buena parte de la desaceleración general. A esto se sumaron la caída de los precios estacionales (-2,7%), el freno en algunos ajustes regulados (1,3%) y un mercado cambiario más calmo, que ayudaron a moderar las expectativas de corto plazo.
«La combinación de un tipo de cambio estable, precios regulados con dinámica acotada y estacionales en baja explica la desaceleración. Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división de menor variación», explicó Damián Vlassich (InvertirOnline), quien también advirtió que los servicios y salarios aún muestran una dinámica por encima del promedio y podrían marcar un límite a la baja.
El impacto en el consumo: alimentos, el gran alivio
Uno de los rubros más sensibles, alimentos y bebidas no alcohólicas, mostró la variación más baja del mes: apenas 0,5%, frente al 3% registrado en marzo y abril. Para Osvaldo Del Río, de Scentia, esta cifra ratifica «la tendencia desacelerada en lo más básico», lo que representa un alivio directo para las clases medias y bajas.
También se registraron bajas importantes en rubros como transporte (0,4%), mientras que los aumentos más significativos se dieron en comunicación (4,1%), impulsado por subas en telefonía e internet, y restaurantes y hoteles (3%), que arrastran inercia de precios previos.
Proyecciones: ¿se consolida el sendero descendente?
Desde EcoGo, Sebastián Menescaldi destacó que la inflación de mayo fue «muy baja, incluso más de lo que se esperaba», y que la núcleo cayó de niveles superiores al 3% hacia un piso del 2%. De sostenerse esta tendencia, podría consolidarse un sendero de inflación mensual entre 1,5% y 2,5%, según la estacionalidad y la política tarifaria del Gobierno.
En ese sentido, la proyección de LCG estima un cierre de año con una inflación acumulada en torno al 30%, si se mantiene la dinámica actual y no hay shocks exógenos.
A pesar del alivio coyuntural, los analistas advierten que será clave observar la evolución del componente núcleo, los ajustes tarifarios y la recomposición salarial, factores que podrían frenar o revertir la desaceleración si no se controlan. El dato de mayo fue una señal positiva, pero la prudencia sigue siendo la consigna.
