El papa Francisco falleció este lunes a la edad de 88 años. Según informó el Vaticano, el sumo pontífice murió en su residencia de la Casa Santa Marta en el Vaticano. Jorge Mario Bergoglio pasó sus últimos días realizando limitadas actividades como líder de la Iglesia Católica debido al progresivo deterioro de su salud. El deceso se produjo apenas un día después de que el pontífice hiciera una aparición pública en la basílica de San Pedro para celebrar la Pascua. Allí brindó su último mensaje de paz al mundo, con un llamado de atención a la escalada armamentística. El papa transitaba un cuadro respiratorio por el cual estuvo internado en las últimas semanas. Esta condición se agravó en las últimas horas y lo llevó a padecer dos episodios de insuficiencia respiratoria aguda, lo cual derivó en el luctuoso suceso.

Comunicado de la Santa Sede

El cardenal estadounidense, Kevin Farrell, compartió un comunicado de la Santa Sede, anunciando el fallecimiento de Francisco y aseguró que su salud empeoró debido a la acumulación de mucosidad endobronquial. “Queridos hermanos y hermanas, con profundo dolor debo anunciar el fallecimiento de nuestro Santo Padre Francisco. A las 7.35 de esta mañana, el Obispo de Roma, Francisco, regresó a la casa del Padre. Toda su vida estuvo dedicada al servicio del Señor y de Su Iglesia. Nos enseñó a vivir los valores del Evangelio con fidelidad, valentía y amor universal, especialmente en favor de los más pobres y marginados. Con inmensa gratitud por su ejemplo de verdadero discípulo del Señor Jesús, encomendamos el alma del Papa Francisco al infinito amor misericordioso del Dios Uno y Trino“, comunicó la Sede Apostólica a través de Télegram.

Salud

Pase a los momentos de mejora, el cuadro del papa se fue agravando y el desgaste en su salud era evidente. Desde su internación el pasado 14 de febrero, cuando fue hospitalizado por un una neumonía bilateral, Francisco tuvo distintas crisis respiratorias, insuficiencia renal y una infección polimicrobiana por la que tuvo que permanecer internado cerca de un mes. Durante ese tiempo, recibió transfusiones de sangre por anemia y asistencia respiratoria con oxígeno, entre otros tipos de asistencia médica hospitalaria. Posteriormente, fue dado de alta bajo complejos resguardos de salud. No obstante, siempre permaneció atado a sus actividades como sumo pontífice, brindando al mundo entero su mensaje espiritual hasta el último día.

Última aparición pública

El papa realizó su última aparición pública el Domingo de Resurrección. Bergoglio se dirigió a los fieles desde el balcón de la basílica de San Pedro. Notoriamente desgastado físicamente y con voz tenue deseó una «feliz Pascua». El pontífice le indicó a un asistente que leyera su discurso con un profundo mensaje de paz. El papa se refirió a las guerras que afectan el mundo actualmente. Después de su discurso, el papa lanzó con su débil voz la bendición “Urbi et orbi” (a la ciudad de Roma y al mundo entero). Una multitud asistía a lo que fue su último mensaje.

“Quisiera que volviéramos a esperar en que la paz es posible»

El Papa expresó su rechazó al «rearme” bélico. También pidió promover la lucha contra el hambre e impulsar el desarrollo. Debido a sus dificultades para hablar, el Papa escuchó sus propias palabras en voz de monseñor Diego Revelli. En ellas dejó sentado su gran deseo de paz entre los pueblos que mantienen conflictos, entre ellos Palestina e Israel. “Me siento cercano al sufrimiento de los cristianos en Palestina y en Israel, así como todo el pueblo israelí y a todo el pueblo palestino. Cuanta voluntad de muerte vemos cada día en los numerosos conflictos que afectan a diferentes partes del mundo. Cuanta violencia percibimos también a menudo en las familias contra las mujeres o los niños. Cuanto desprecio se tiene a veces hacia los más débiles, los marginados y los migrantes», apuntó.

Jorge Mario Bergoglio, el papa argentino

Bergoglio fue nombrado Papa el 13 de marzo de 2013. Ante un gran asombro de los fieles del mundo y en especial de los argentinos, Francisco se convirtió en el papa número 266 de la extensa historia eclesiástica. Se trata del primer pontífice jesuita y latinoamericano. El anuncio conmovió al mundo entero y representó un cambio rotuno dentro de la Iglesia Católica.

Jorge Mario, como la bautizaron sus padres, nació en Buenos Aires, el 17 de diciembre de 1936. Fue el mayor de cinco hermanos. Su padre era ferroviario y su madre, ama de casa. Bergoglio ingresó al seminario de la Compañía de Jesús a los 21 años y fue ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969, doce años después. Dueño de una personalidad única, enriquecida por una vasta cultura, volcó su vida a la espiritualidad, cultivando su papel humanista dentro de la iglesia. Llevó un extensa carrera, marcada por la cercanía con los pobres, los enfermos y los desamparados.

Francisco y la política

Su designación como líder de la iglesia fue una sorpresa mundial. Esto no fue una excepción para élite de poder en Argentina y el mundo. A pesar de los episodios de controversia en el ámbito político, Francisco recibió el reconocimiento de líderes de todo el mundo. Expresó siempre la necesidad de acercamiento y servicio por parte del clero. Sus homilías diarias apuntaban siempre a esa cercanía y a renovar el rol de la iglesia en el mundo. Francisco mostró austeridad y humildad a lo largo de los años. Se dirigió a las personas con mensajes sencillos y en tono descontracturado, mostrando una gran capacidad de síntesis, calidez y empatía en sus palabras. Aún así, no dejó de ser agudo en sus ideas y reclamos.

Llevó una particular relación con la Argentina, marcada por el «blanco o negro» de la sociedad y el revanchismo de quienes cuestionaban su posición como líder de la iglesia y de un Estado. A pesar de no haber visitado el país en su condición de sumo pontífice, mantuvo su cercanía con el pueblo argentino y dirigió miles de mensajes para su tierra natal. Francisco fue un papa con impacto debido a su mirada espiritual y política. Esto le costó la constante manipulación y uso de su figura. En los últimos tiempos fue víctima de interpretaciones capciosas, campañas de desprestigio, acercamientos y rechazos. No se sabe el motivo concreto pero, en ese contexto, Francisco prefirió mantener la distancia geográfica.

Millones de mensajes se replican en el país y el mundo entero tras su fallecimiento. Algunos lo destacan por ser «el argentino más importante de la historia». Sin duda, representa un vacío grande para muchas personas en el mundo, que han visto un antes y un después para la iglesia católica. Se llevarán ceremonias, actos simbólicos y misas en todo el mundo para darle el último adiós.