En medio de la implementación del nuevo esquema cambiario, el presidente Javier Milei ratificó que el Banco Central (BCRA) no intervendrá en el mercado cambiario hasta que el valor del dólar oficial alcance el límite inferior de la banda acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI), fijado en $1.000.

A través de un mensaje en su cuenta de X, el mandatario explicó: «No se va a intervenir hasta que toque el piso de la banda. Esto es, hasta $1.000 no se compra». Con ello, dejó en claro que la estrategia oficial no contempla la acumulación de reservas mediante compras en el mercado hasta que se active esa condición.

El nuevo régimen cambiario, anunciado el viernes pasado, establece una flotación administrada con una banda móvil: el dólar puede oscilar entre los $1.000 y los $1.400, con una actualización mensual del 1%. Esta medida forma parte de la tercera etapa del programa económico respaldado por el FMI y busca otorgar flexibilidad cambiaria sin resignar estabilidad nominal.

Bandas cambiarias

Según el documento técnico del BCRA, el comportamiento de la entidad estará determinado por la ubicación del tipo de cambio dentro del rango:

  • En el piso ($1.000): el BCRA comprará divisas para sostener el tipo de cambio y sumar reservas. No habrá esterilización de pesos, permitiendo mayor circulación monetaria acorde con una demanda creciente de dinero.
  • En el techo ($1.400): venderá dólares para frenar cualquier salto por encima del tope. Tampoco se esterilizarán esas operaciones, absorbiendo así el excedente monetario.
  • Dentro de la banda: el tipo de cambio flotará libremente. El Central podrá intervenir en casos de alta volatilidad o para cumplir metas de acumulación de reservas, pero sin emitir deuda para absorber pesos.

La entidad presidida por Santiago Bausili considera que este diseño permite acompañar una economía en recuperación sin generar sobresaltos inflacionarios. En palabras del informe: «El nuevo régimen tiene la flexibilidad para sustentar la remonetización requerida por una economía en franca expansión y, a la vez, facilitar la eliminación rápida de excedentes de liquidez ante shocks externos». Además, se detalló que, mientras el tipo de cambio se mantenga dentro de la banda, el BCRA podrá operar en los mercados secundarios de pesos, utilizando su cartera de bonos del Tesoro, o modificar los coeficientes de encaje bancario para regular la liquidez.

El objetivo del Gobierno

En caso de tocar los extremos de la banda, las operaciones del Central serán cambiarias y «no esterilizadas», implicando una emisión o absorción de pesos directa. En ese sentido, las compras o ventas del BCRA serán vistas como respuestas a variaciones en la demanda de dinero, sin alterar los objetivos monetarios originales. Con este esquema, el Gobierno busca dar señales de certidumbre a los mercados, sostener el proceso de desinflación iniciado a comienzos de año y, al mismo tiempo, evitar nuevas tensiones cambiarias que pongan en jaque el sendero fiscal acordado con el FMI.