Agrarios y las retenciones: «Vamos a insistir para que continúe el alivio fiscal»
El anuncio del presidente Javier Milei sobre la restitución de las retenciones a partir de julio generó malestar en los sectores agropecuarios. Con una advertencia directa —«liquiden ahora porque en junio vuelven las retenciones»— el mandatario dejó en claro que la baja aplicada desde enero tendrá fecha de vencimiento.
La soja, que actualmente tributa un 26% en derechos de exportación, volvería al 33%. También se incrementarían las alícuotas para derivados de soja, trigo, maíz, cebada, sorgo y girasol.
La respuesta del campo: desconcierto y malestar
Desde la Federación Agraria Argentina, el rechazo no tardó en llegar. El presidente del organismo, José Luis Volando, se mostró crítico del modo en que el Gobierno comunicó la medida y cuestionó su trasfondo: «Nos quedamos sorprendidos por la declaración del presidente, un poco intimando a los productores para que vendan antes del 30 de junio», expresó.
Aunque valoró la eliminación del cepo como una señal positiva, Volando recordó que el sector aún arrastra las consecuencias de una fuerte sequía. «Se había logrado una reducción temporal de retenciones por pedido de la Mesa de Enlace. Pero también se venía hablando informalmente de que esta baja continuara», explicó.
“El presidente a veces no está bien asesorado”
En tono más severo, Volando consideró que las expresiones de Milei fueron «equivocadas» y reflejan una actitud cambiante. «A veces el presidente es bastante voluble y se embala a decir cosas. Nos sentimos un poco maltratados», lamentó.
Desde la Federación Agraria sostienen que las condiciones para el productor siguen siendo adversas. Por eso, ratificaron que insistirán en mantener el alivio fiscal: «Vamos a seguir peleando para que no vuelvan al nivel anterior. Necesitamos reglas claras y previsibilidad», afirmó Volando.
Retenciones, tensión y una promesa de resistencia
La declaración presidencial fue interpretada por buena parte del sector como un retroceso. Aunque el Gobierno sostiene que la medida fue temporal, los dirigentes agrarios denuncian falta de diálogo y políticas improvisadas.
Con la cosecha avanzando lentamente y un mercado que sigue sin estabilizarse del todo, los productores evalúan sus próximos pasos. La advertencia está hecha: si se restablecen las alícuotas más altas, el conflicto entre el Gobierno y el campo podría volver a escalar.