La zafra azucarera tucumana tuvo este jueves su punto de partida con el inicio de la molienda en el Ingenio La Florida, que comenzó a procesar caña a las 23:52 del 10 de abril. Se trata de la primera vez en la historia reciente que la actividad comienza tan temprano, incluso anticipándose al arranque de la campaña pasada, que había tenido lugar el 24 de abril.

Durante la mañana, los primeros camiones comenzaron a circular desde los puntos de cosecha hacia el ingenio ubicado en el este de la provincia, transportando las primeras toneladas de caña de azúcar. Con este movimiento, se puso en marcha uno de los engranajes más importantes de la economía regional.

El Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT) celebró el arranque de la zafra y destacó las buenas expectativas para el ciclo 2025. En declaraciones oficiales, remarcaron que el calendario anticipado responde a condiciones climáticas favorables y a la necesidad de aprovechar mejor la ventana productiva.

Como cada año, el IPAAT será el organismo encargado de relevar, procesar y publicar la información vinculada a la actividad azucarera en Tucumán, pero también en Salta y Jujuy. El sistema de monitoreo incluye datos clave como volúmenes de molienda, rendimiento industrial, producción de azúcar y alcohol, exportaciones y dinámica laboral.

Un motor del norte productivo

La zafra moviliza año tras año a miles de trabajadores rurales, técnicos, transportistas y operarios industriales, lo que genera un impacto directo en los niveles de empleo e ingresos de numerosas localidades del interior tucumano.

Desde el IPAAT también subrayaron el valor estratégico de la producción azucarera como base para otros derivados, como el bioetanol y el azúcar refinado, además de las exportaciones que contribuyen a generar divisas para el país.

Lo que viene: calendario e ingenios

Mientras La Florida ya está operando, el resto de los ingenios tucumanos —como Concepción, Bella Vista, Ñuñorco, Marapa, La Trinidad, entre otros— iniciarán sus actividades en las próximas semanas, según los cronogramas definidos junto a los productores y las condiciones de madurez de la caña.

El sector espera que 2025 sea un año de consolidación productiva, tras una campaña 2024 que presentó desafíos tanto climáticos como logísticos. Las primeras proyecciones de molienda serán ajustadas por el IPAAT durante los próximos días a medida que más ingenios se sumen al proceso.