Cargar el teléfono celular parece una tarea sencilla, pero pequeñas decisiones cotidianas pueden acelerar el desgaste de la batería y reducir su vida útil. De acuerdo con especialistas en tecnología, prácticas muy comunes —como dejar el celular enchufado toda la noche o usar cargadores genéricos— provocan sobrecalentamiento, inestabilidad en la carga y deterioro de los componentes internos.

Sandeep Unnikrishnan, director de tecnología de la empresa Lionvolt, explicó al medio británico The Independent que algunas de estas prácticas generan corrientes o voltajes inestables que, con el tiempo, degradan el rendimiento de la batería.

1. Usar cargadores genéricos o de baja calidad

Uno de los errores más graves es utilizar cargadores no originales o demasiado económicos. Aunque muchas veces son más accesibles, pueden no estar diseñados para las especificaciones del equipo y provocar fallas en el suministro de energía. Esto genera riesgos de sobrecalentamiento y daño interno, especialmente si se trata de cargadores de carga rápida no homologados.

Los expertos recomiendan siempre usar el cargador original o uno certificado por el fabricante del celular.

2. Cargar el celular al 100%

Aunque parezca contradictorio, mantener el teléfono con carga completa durante mucho tiempo acorta la vida útil de la batería. Las baterías de iones de litio sufren más estrés cuando están completamente cargadas. Por eso, lo ideal es mantener el nivel de batería entre el 20% y el 80%.

Algunos modelos de celular ya cuentan con funciones de “carga optimizada” que limitan el porcentaje máximo según el uso del dispositivo. Si vas a cargarlo de noche, conviene activar esa opción.

3. Usar el celular mientras se carga

Otra práctica nociva es utilizar el teléfono mientras está enchufado. Esto eleva la temperatura interna y puede deteriorar los electrodos de la batería. Además, cubrir el celular con frazadas, almohadas o dejarlo sobre superficies blandas sin ventilación también favorece el sobrecalentamiento.

Al igual que una notebook, el celular necesita disipar el calor. Cargarlo en un espacio ventilado y sin usarlo es lo más recomendable.

4. Exponerlo a temperaturas extremas

Ni el frío intenso ni el calor excesivo son buenos para la batería. Las temperaturas extremas aceleran la degradación química interna. Por eso, no se aconseja dejar el celular expuesto al sol, ni cargarlo cerca de fuentes de calor.

Evitar estos ambientes al cargar el teléfono es clave para conservar su autonomía a largo plazo.

5. No activar las funciones de carga inteligente

La mayoría de los teléfonos actuales —tanto Android como iPhone— cuentan con sistemas de carga optimizada que ajustan el ritmo de carga según los hábitos del usuario. En iPhone, por ejemplo, se encuentra en la configuración de batería y permite que el dispositivo limite la carga al 80% cuando no es necesario más.

En Android, existe la función de carga adaptativa, que regula los tiempos y el nivel de carga para prolongar la salud de la batería.

Cuidar la batería, una tarea diaria

Según The Independent, la mayoría de las baterías tienen un ciclo de vida de unos 500 ciclos de carga completos, lo que equivale a dos o tres años de uso regular. Sin embargo, adoptar buenos hábitos puede extender significativamente ese período.

Conocer el manual del dispositivo, usar accesorios adecuados y evitar malos hábitos al cargar el teléfono son acciones simples que marcan una gran diferencia a largo plazo.