La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) oficializó el despido de Dorival Júnior como entrenador de la selección de Brasil. La decisión llegó pocos días después de la dura derrota ante Argentina por las Eliminatorias Sudamericanas, que tuvo lugar en el Estadio Monumental de Núñez.

El presidente de la entidad, Ednaldo Rodrigues, anunció la salida del técnico tras una reunión realizada en Río de Janeiro. El mismo comunicado informó que también fueron desvinculados sus colaboradores más cercanos: Lucas Silvestre, Pedro Sotero y el preparador físico Celso Resende.

La caída ante la Albiceleste no solo marcó un resultado histórico negativo para la Verdeamarela, sino que también confirmó la crisis institucional que arrastra la selección desde la salida de Tite en 2022. La CBF busca ahora reestructurar su cuerpo técnico con dos nombres principales en carpeta: Jorge Jesús, como opción más concreta, y Carlo Ancelotti, que sigue atado a su contrato con Real Madrid hasta mediados de 2026.

«Estamos muy agradecidos por el trabajo que realizó con la selección nacional y le deseamos mucho éxito en su carrera», expresó Rodrigues en declaraciones oficiales. La gestión de Dorival había comenzado en enero del año pasado, en un intento por estabilizar el rumbo tras las breves experiencias de Ramon Menezes y Fernando Diniz.

Números sin respaldo y una clasificación casi asegurada

Durante su ciclo, el exentrenador del Flamengo dirigió 16 encuentros en distintas competencias, con un saldo de siete victorias, seis empates y tres derrotas. Si bien Brasil se ubica en zona de clasificación directa al Mundial 2026 con 21 puntos, la falta de solidez en el juego y los resultados irregulares apuraron su salida.

El contexto no es alentador: Dorival fue el segundo técnico en ser eyectado tras perder un clásico ante Argentina. Antes había sucedido con Diniz, luego de la derrota en el Maracaná en enero de 2024. Aquella caída precipitó el fin de un ciclo breve y errático.

Ancelotti, en duda; Jorge Jesús toma fuerza

El objetivo principal de la dirigencia es convencer a Carlo Ancelotti, aunque el propio italiano dejó en claro su posición. «Tengo contrato con el Real Madrid. No tengo nada que agregar», dijo el técnico merengue. En ese escenario, el nombre de Jorge Jesus, con experiencia en el fútbol brasileño, volvió a posicionarse como alternativa concreta.

Mientras tanto, la agenda del seleccionado brasileño se mantiene intacta: deberá visitar a Ecuador y recibir a Paraguay en la doble fecha de junio, antes de cerrar las Eliminatorias en septiembre ante Chile y Bolivia. Las matemáticas juegan a su favor: Venezuela y Bolivia, sus perseguidores, se enfrentan entre sí, lo que podría garantizarle el boleto al Mundial incluso sin sumar demasiados puntos.

Brasil, rumbo al Mundial con dudas en el banco

Con 21 unidades, la Verdeamarela comparte el tercer escalón con Uruguay y Paraguay, detrás de Argentina (ya clasificada) y Ecuador. El margen sobre Venezuela (15) y Bolivia (14) le permite encarar las últimas fechas con cierta tranquilidad, pero la falta de conducción técnica estable genera incertidumbre de cara al futuro inmediato.

La CBF trabaja contrarreloj para definir al próximo entrenador. La continuidad del proceso rumbo a la Copa del Mundo 2026 dependerá de quién logre asumir el desafío de encauzar a un plantel con figuras, pero golpeado en lo anímico tras perder el clásico más importante del continente.