Luego del violento episodio en la Escuela de Comercio Álvarez Condarco de Acheral, donde un adolescente de 14 años fue apuñalado por un compañero, la ministra de Educación de Tucumán, Susana Montaldo, se refirió al hecho y llamó a fortalecer el rol preventivo y de acompañamiento en las escuelas y en el hogar. El menor debió ser trasladado al Hospital de Niños tras la agresión, aunque recibió el alta médica ayer por la tarde. Desde el Ministerio de Educación destacaron que se está trabajando en el caso con intervención de distintas áreas del Gobierno provincial.

Montaldo explicó que la política educativa que promueven desde su gestión se basa en la “pedagogía del cuidado”, una línea de acción que apunta a mejorar la comunicación en el ámbito escolar. «Significa trabajar para que el equipo directivo y docente de cada escuela tenga un buen modo de comunicación dentro de la escuela con los chicos y los adultos entre sí. Que haya un buen clima de escucha, de atención y de acompañamiento a las problemáticas que surgen», explicó.

La ministra subrayó la importancia de generar un ambiente escolar donde se priorice la escucha activa. «Los chicos se quejan de que no son escuchados, que no hay clima para expresar lo que les pasa. Y la adolescencia es un momento fundamental para que el chico pueda formar su personalidad y también la importancia de que se pueda valorar a sí mismo», sostuvo.

Abordaje interministerial y situación social

Desde la cartera educativa se trabaja de forma articulada con los ministerios de Salud, Desarrollo Social y Seguridad en torno a distintas problemáticas que atraviesan los adolescentes, como la violencia, el bullying, la ludopatía y la salud mental. «Cuando un niño o adolescente está sufriendo porque le hacen bullying, todos tenemos que participar. Un joven, cuando define su personalidad, necesita autoestima. Porque eso después lleva a agresiones cuando uno siente que no es valorado por los demás», remarcó la funcionaria.

Sobre el caso puntual de Acheral, Montaldo brindó algunos detalles del contexto en el que ocurrió la agresión. «Los dos chicos son repitentes, estaban preparándose para rendir. En estos días tenían una segunda oportunidad para pasar al curso siguiente. Todo es un sector social de los padres que están viviendo muchas dificultades. El papá no estaba en la provincia porque ha ido a trabajar a Río Negro. Estamos viviendo en el país momentos difíciles», concluyó.