Cuál fue el millonario monto que tuvo que poner Cadillac para lograr su plaza como nueva escudería de la F1 para 2026
Cadillac ha asegurado su ingreso a la Fórmula 1 a partir de 2026 tras desembolsar aproximadamente 450 millones de dólares en concepto de tarifa antidilución. Este pago, revelado por RacingNews365, permite a la marca estadounidense convertirse en la undécima escudería de la parrilla, en un movimiento que marca su regreso a la máxima categoría del automovilismo.
El pago de esta tarifa antidilución es una medida establecida en el Acuerdo de la Concordia de 2021, con el objetivo de compensar a las escuderías existentes por la reducción de sus ingresos derivados del reparto del dinero del campeonato. En aquel acuerdo, la cifra inicial para cualquier nuevo equipo era de 200 millones de dólares. Sin embargo, con el crecimiento del valor de las escuderías en los últimos años, varios equipos consideraron que esa cantidad era insuficiente, lo que llevó a un aumento significativo en la suma que Cadillac tuvo que pagar para obtener su plaza.
Las negociaciones para la incorporación de Cadillac comenzaron en enero de 2023, cuando la FIA lanzó su proceso de «Expresión de interés». En ese momento, Andretti Global presentó una propuesta en alianza con General Motors y Cadillac como socio de motores. Aunque la candidatura superó las verificaciones de la FIA, la Fórmula 1 Management (FOM) rechazó la solicitud a finales de 2023, aunque dejó abierta la posibilidad de una participación directa de General Motors en el futuro.
El proceso tuvo un giro en 2024, cuando Michael Andretti decidió apartarse del proyecto, dejando el liderazgo en manos del empresario Dan Towriss. Finalmente, a finales de ese año, la inscripción de Cadillac fue aprobada y, el 7 de marzo de 2025, la compañía recibió la luz verde definitiva para su ingreso a la categoría.
El plan deportivo de Cadillac en la F1
Para su debut en 2026, Cadillac ha realizado contrataciones estratégicas en su estructura técnica y directiva:
- Graeme Lowdon, exjefe de Manor, asumirá como director del equipo.
- Nick Chester, exjefe técnico de Renault, ocupará el puesto de director técnico.
- Pat Symonds, ingeniero con experiencia en Benetton, Renault y Williams, se unió como consultor técnico ejecutivo.
Inicialmente, Cadillac será un equipo cliente de Ferrari, utilizando sus unidades de potencia en sus dos primeras temporadas. Sin embargo, General Motors planea desarrollar su propio motor, que entrará en funcionamiento en 2028, lo que refuerza la intención de la compañía de consolidar un proyecto a largo plazo dentro de la F1.
Un nuevo reglamento que favorece a Cadillac
El ingreso de Cadillac coincide con la introducción de un nuevo reglamento técnico en 2026, que transformará:
- Las unidades de potencia, con motores más eficientes y sostenibles.
- La aerodinámica de los monoplazas, buscando mayor competitividad.
- El equilibrio financiero, para incentivar la llegada de nuevos equipos.
Estos cambios representan una oportunidad para la escudería estadounidense, que entrará en una F1 en plena transición hacia una nueva era de desarrollo tecnológico.
Quiénes serán los pilotos de Cadillac
Aunque la alineación de pilotos aún no está definida, algunos nombres han comenzado a sonar como posibles fichajes para la escudería:
- Franco Colapinto: el piloto argentino de 21 años, actualmente parte del programa de Williams y piloto reserva de Alpine, es una opción con proyección a largo plazo.
- Sergio «Checo» Pérez: el mexicano, con más de 250 Grandes Premios en F1, podría aportar experiencia y liderazgo al proyecto de General Motors.
- Colton Herta y Álex Palou: ambos provenientes de IndyCar, han sido mencionados como alternativas viables para el equipo.
- Nico Varrone: piloto oficial de General Motors en el WEC, también es una posibilidad.
El director del equipo, Graeme Lowdon, afirmó que la selección de pilotos se basará en el mérito deportivo, aunque dejó abierta la opción de incluir a un piloto estadounidense, lo que reforzaría la identidad del equipo dentro de la F1.
El regreso de Cadillac a la Fórmula 1 supone una fuerte apuesta por parte de General Motors, con el objetivo de posicionarse como un actor clave en el automovilismo mundial. La millonaria inversión en la tarifa antidilución y la planificación a largo plazo con el desarrollo de su propia unidad de potencia demuestran que el fabricante estadounidense llega a la categoría con la intención de competir en la élite del deporte motor.