Un estudio indica que más de 25 millones de personas sufrirán de la enfermedad de Parkinson para 2050
La enfermedad de Parkinson, considerada la segunda patología neurodegenerativa más frecuente después del Alzheimer, se convertirá en un desafío aún mayor para la salud pública en las próximas décadas. Un estudio publicado en la revista BMJ estima que para el año 2050 más de 25,2 millones de personas vivirán con esta enfermedad en todo el mundo, lo que representa un incremento del 112 % respecto a los casos registrados en 2021.
Según los investigadores, el principal factor detrás del crecimiento de los casos será el envejecimiento global. Se prevé que la proporción de personas mayores de 65 años aumente del 9,3 % en 2021 al 16,9 % en 2050, lo que impactará directamente en la prevalencia de enfermedades asociadas con la edad. “El grupo de 80 años o más verá el mayor incremento en el número de casos entre 2021 y 2050, con un aumento del 196 %”, detalla el informe.
Además del envejecimiento poblacional, el estudio identifica otros factores que contribuirán al aumento de la enfermedad, como el crecimiento demográfico (20 %) y cambios en la prevalencia (3 %). En términos de distribución geográfica, Asia Oriental será la región con mayor número de casos, alcanzando los 10,9 millones en 2050, mientras que África Subsahariana Occidental experimentará el mayor incremento proporcional, con un aumento del 292 %.
Factores ambientales y de estilo de vida en el desarrollo del Parkinson
Más allá del envejecimiento, los expertos señalan que el incremento de la enfermedad de Parkinson también está vinculado a factores ambientales y al estilo de vida. La inactividad física, el consumo de alimentos ultraprocesados y el aumento de enfermedades metabólicas, como la diabetes tipo 2, están asociados con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. “Si la actividad física aumentara un 20 %, la cantidad de casos proyectados para 2050 podría reducirse en un 2,6 %”, aseguran los investigadores.
Asimismo, los cambios socioeconómicos derivados de la industrialización y la urbanización han alterado la exposición a ciertos factores de riesgo ambientales. La contaminación, la exposición a pesticidas y sustancias químicas industriales han sido señaladas en estudios previos como posibles detonantes de la enfermedad.
Desafíos y estrategias para enfrentar el futuro
El informe también advierte sobre las desigualdades en la carga de la enfermedad entre distintas regiones del mundo. Los países con ingresos medios enfrentarán el mayor impacto, con un aumento del 144 % en la prevalencia total y del 91 % en la prevalencia ajustada por edad entre 2021 y 2050.
En contraste, las naciones con menores ingresos verán un incremento considerable en el número absoluto de casos, aunque con un acceso limitado a servicios de salud especializados y tratamientos adecuados.
Frente a este panorama, los investigadores destacan la importancia de desarrollar estrategias de prevención, mejorar el acceso a terapias innovadoras y reforzar la inversión en investigación. “El desarrollo de tratamientos modificadores de la enfermedad y la promoción de hábitos saludables desde edades tempranas son esenciales para mitigar el impacto del Parkinson en las próximas décadas”, concluyeron los expertos.
