Desde el Gobierno nacional minimizan la denuncia de Manes y creen que no prosperará en la Justicia
Después de un fin de semana marcado por la polémica entre Santiago Caputo y Facundo Manes en la Asamblea Legislativa, el Gobierno nacional restó importancia a la denuncia del diputado radical y cerró filas en defensa del asesor presidencial. En la Casa Rosada, consideran que la presentación judicial es irrelevante y no avanzará en la Justicia.
En un gesto que evidencia su postura frente al conflicto, el oficialismo no tiene previsto designar un abogado para defender a Caputo. Según fuentes libertarias, el asesor presidencial «se autorrepresentaría si pudiera», y descartan que la denuncia pase siquiera la etapa de instrucción.
Este martes, Caputo no asistió a la Casa Rosada por cuestiones personales, mientras que Karina Milei, también involucrada en una causa judicial por el caso $LIBRA, aún no regresó de su viaje a Canadá. Por su parte, Javier Milei permaneció en Olivos, siguiendo la situación a distancia.
En la cúpula libertaria insisten en que Manes fue el provocador y justifican la reacción del asesor presidencial. «Se la pasó provocando en el recinto, incluso haciendo gestos obscenos», aseguraron fuentes del Gobierno, argumentando que Caputo reaccionó como lo haría «cualquier persona de bien» ante una agresión.
Postura oficial: una denuncia sin impacto real
El ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, fue el encargado de brindar la postura oficial del Ejecutivo, afirmando que la denuncia de Manes ante la Justicia Federal, que trata delitos como el narcotráfico y la trata de personas, demuestra «lo alejados que están de la gente. Los políticos tienen que entender que el país destruido que dejaron se encuentra envuelto en una emergencia general que requiere mucha seriedad. Parecería que la oposición no está teniendo la madurez que los tiempos requieren», sostuvo el ministro.
En la misma línea, el vocero presidencial, Manuel Adorni, desestimó la denuncia y acusó a Manes de querer «incentivar el show mediático». «Es lamentable que se utilice un recurso judicial para eso, porque de hecho él es quien agrede», aseguró en su habitual conferencia de prensa.
La reacción en la Casa Rosada: risas y desdén
Desde Balcarce 50, las respuestas hacia la denuncia de Manes fueron despectivas y sin señales de preocupación. Un funcionario calificó al diputado como «un cagón», y otro relativizó el impacto político del caso afirmando que «los mercados no le prestan atención a estas cosas».
A su vez, llegó otra denuncia contra el oficialismo, esta vez dirigida a Karina Milei, por los diputados Mónica Frade y Maximiliano Ferraro de la Coalición Cívica. La acusación incluye cohecho, tráfico de influencias e infracción a la Ley de Ética Pública en el marco del caso $LIBRA. Sin embargo, en la Casa de Gobierno la reacción fue de indiferencia total.
«Nos causa risa, Ferraro no tiene entidad política», señalaron desde el Ejecutivo, dejando en claro que, al igual que con Manes, no ven en esta denuncia una amenaza real para el Gobierno. Karina Milei, que aún no regresó de su viaje a Canadá, retomará sus funciones este miércoles en la Casa Rosada, donde se espera que continúe la estrategia de blindaje total en defensa de Caputo y del oficialismo.
