En una nueva jornada para el mercado financiero, los inversores volvieron a dar señales de entusiasmo por las señales económicas en Wall Street. A pesar del escándalo y las acusaciones contra el presidente Javier Milei por el caso $LIBRA, las ADR argentinas se recompusieron y la mayoría término con saldos positivos. La Bolsa porteña también lo reflejó y el índice de acciones líderes terminó 6,1% arriba, recuperando las pérdidas del lunes en su totalidad. Los bonos estuvieron tuvieron una leve mejora y lograron repuntar la caída del lunes. El riesgo país subió 3,1% hasta los 696 puntos básicos. Crece la expectativa por el viaje de Milei a la Casa Blanca y se esperan anuncios positivos que podrían impactar en el mercado.

Los dólares financieros bajaron levemente finalizando al nivel del lunes. No obstante, se registró un fuerte intervención del Banco Central (BCRA). Las reservas tuvieron pérdidas por USD 394 millones, evitando que las cotizaciones sigan en ascenso. Sobre todo teniendo en cuenta que había terminado con un saldo comprador de USD 171 millones.

Desde Wall Street sostienen que ahora más que nunca es relevante apurar el acuerdo para dejar atrás el episodio de $LIBRA y frenar el daño en la imagen presidencial. A pesar de todo, los inversores demostraron que Argentina sigue siendo un caso atractivo de inversión, a partir del superávit fiscal y el fuerte proceso de desinflación en marcha. Además, según estimaciones oficiales, la economía podría repuntar un 5% este año.

Con estos logros, el Gobierno desvió rápidamente la atención a su agenda económica y sobre todo en darle difusión a la agenda en los Estados Unidos. El mandatario viajará mañana miércoles y el jueves tendrá un encuentro con Elon Musk en la Casa Blanca. Posteriormente se reunirá con la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, en el marco de las negociaciones por un nuevo acuerdo con Argentina. El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el acuerdo con el FMI está avanzado y solo resta definir el monto del desembolso. De este modo, se aceleraría la salida del cepo cambiario e inyectaría una nueva dosis de confianza al país.