El verano argentino llega acompañado de altas temperaturas que impulsan el uso de aires acondicionados y otros electrodomésticos, lo que se traduce en un aumento considerable en las facturas de electricidad. Sin embargo, es posible reducir el consumo hasta un 30% adoptando hábitos responsables que permitan alcanzar la eficiencia energética.

Según la Asociación de Distribuidores de Energía Eléctrica de la República Argentina (ADEERA), el incremento del uso de dispositivos de refrigeración, sumado a fenómenos climáticos extremos como olas de calor, tormentas o sequías, genera una mayor demanda y estrés en el sistema eléctrico. Actualmente, se estima que 10.000 megavatios son necesarios para abastecer el encendido de aires acondicionados en el verano, una exigencia 40% superior a la del resto del año.

Frente a este contexto, ADEERA brinda una serie de recomendaciones clave para reducir el consumo sin perder confort.

Uso del aire acondicionado

El aire acondicionado es uno de los equipos que más energía consume en el hogar. Para evitar excesos en la factura, se recomienda mantener la temperatura entre 24 °C y 26 °C, ya que cada grado por debajo de esa franja incrementa el consumo hasta un 8%. También es clave apagarlo en ambientes desocupados, cerrar puertas y ventanas para evitar el ingreso de aire caliente y utilizar ventiladores como complemento para distribuir el aire frío de manera más eficiente.

Iluminación inteligente y uso de LED

En los meses de calor, aprovechar al máximo la luz natural ayuda a reducir el uso de iluminación artificial. Abrir cortinas y persianas durante el día minimiza la necesidad de encender las luces. Además, reemplazar lámparas incandescentes por luces LED es una medida efectiva, ya que consumen hasta un 80% menos de energía y tienen una mayor durabilidad.

Desconectar electrodomésticos en modo stand-by

Muchos dispositivos siguen consumiendo energía aun cuando no están en uso. Este consumo “fantasma” puede representar entre un 5% y un 10% de la factura eléctrica. Desconectar televisores, microondas y cargadores cuando no se utilizan es una forma sencilla de reducir gastos innecesarios.

Evitar el uso simultáneo de electrodomésticos de alto consumo

Usar al mismo tiempo equipos como planchas y aires acondicionados puede aumentar la carga sobre la red eléctrica y elevar el gasto. Apagar el aire acondicionado en los espacios no utilizados y evitar la coincidencia de varios equipos funcionando simultáneamente ayuda a optimizar el rendimiento energético.

Lavar y planchar en horarios de menor demanda

Realizar tareas como lavar ropa y planchar fuera de los picos de demanda eléctrica (entre las 13:00 y las 16:00, y al atardecer) es otra estrategia eficaz para reducir el consumo. ADEERA sugiere programar estas actividades en la mañana o en la noche para mejorar la eficiencia del sistema eléctrico.

Aire acondicionado y ventilador: una estrategia eficiente

Si bien puede parecer innecesario utilizar ambos dispositivos en conjunto, la combinación de aire acondicionado con ventiladores ofrece múltiples beneficios.

  • Reducción del consumo energético: los ventiladores de techo o de pie consumen menos electricidad y ayudan a distribuir mejor el aire frío, permitiendo mantener una temperatura estable sin necesidad de configurar el aire a niveles más bajos.
  • Mayor eficiencia del aire acondicionado: distribuir uniformemente el aire frío mejora la sensación térmica y evita la formación de zonas calientes en la habitación, reduciendo la necesidad de un enfriamiento intenso.
  • Disminución del tiempo de uso del aire acondicionado: al mejorar la circulación del aire frío, el tiempo de funcionamiento del aire acondicionado se reduce, lo que disminuye el consumo eléctrico.
  • Prolongación de la vida útil del equipo: al disminuir la carga de trabajo del aire acondicionado, se reduce el desgaste del sistema y se alarga su vida útil.

Etiquetado de eficiencia energética

A la hora de comprar un electrodoméstico, es importante considerar el etiquetado de eficiencia energética, un sistema de clasificación que indica el consumo eléctrico del aparato en comparación con otros modelos similares.

En Argentina, esta etiqueta va desde la categoría A (más eficiente) hasta la G (menos eficiente), aunque en algunos productos se incluyen las subcategorías A+, A++ y A+++, que representan niveles aún más altos de ahorro energético.

Etiquetado

La etiqueta de eficiencia energética proporciona información clave, como el consumo anual de energía en kilovatios por hora (kWh), el nivel de ruido y la capacidad del equipo en el caso de heladeras y lavarropas.

Beneficios de elegir electrodomésticos eficientes

  • Menor consumo eléctrico: un equipo con categoría A+++ puede consumir hasta un 50% menos de energía que uno de categoría C o D.
  • Ahorro económico: aunque los modelos más eficientes pueden ser más costosos inicialmente, generan un ahorro significativo en la factura de luz a largo plazo.
  • Impacto ambiental reducido: disminuir el consumo energético contribuye a la sostenibilidad y reduce la huella de carbono.