El régimen de Maduro procesó por «terrorismo» al gendarme catamarqueño, Nahuel Gallo
El régimen cívico-militar venezolano procesó al gendarme catamarqueño Nahuel Agustín Gallo por terrorismo. El fiscal general del régimen, Tarek William Saab, informó que se lo acusa de haber “intentado entrar al país de manera irregular” y de formar parte de un grupo de «ultraderecha internacional» que buscar desestabilizar a la organización que lidera el autoproclamado presidente, Nicolás Maduro. A raíz del nuevo comunicado, fuentes oficiales aseguran que el argentino se encuentra «detenido en Caracas en perfecto estado de salud». En ese sentido, el vocero del régimen sostuvo que el oficial de gendarmería “está con pleno respeto de sus derechos humanos”. El Gobierno argentino insiste en su denuncia por la detención ilegal y ha calificado de «dictadura» al gobierno de Maduro.
El régimen sostiene que la detención del ciudadano argentino está relacionada con la supuesta pertenencia a un grupo terrorista. El fiscal Saab aseguró que tanto las acciones judiciales del Gobierno argentino, como la intervención de la Cámara Federal de Mendoza, muestran la “complicidad” de la administración de Milei con dichos grupos, con la intención de «debilitar» al régimen. “Las declaraciones y acciones realizadas por el gobierno argentino dejan clara la complicidad de las autoridades de esa Nación en planes subversivos”, sostienen. El régimen de Maduro considera que los pedidos internacionales de Argentina tienen un trasfondo político y los calificó de “planes subversivos que buscan atacar por cualquier vía al Estado venezolano”.
El pedido de su familia
La familia del gendarme reiteró el pedido de liberación. Pese a las acusaciones, los familiares presentaron la documentación necesaria para probar que el argentino había viajado como turista para visitar a su familia. “No vamos a dejar de pedir una prueba de vida y su liberación inmediata”, señaló su esposa, María Gómez. “Lo que nosotros sabemos es lo que se escucha. Escuchamos muchas cosas y lo que nosotros queremos es escuchar que está bien. Está en El Helicoide, para mí sería un alivio que no estuviese. Queremos que él nos lo diga, porque él no se ha podido comunicar ni siquiera conmigo, ni su familia en Argentina”, apuntó.
A pesar de que el argentino había sido acusado de presunto espionaje, el Gobierno argentino demostró que Gallo había sido autorizado por Venezuela para ingresar al país con fines turísticos y recreativos. “Nos quitaron las ganas de pasar unos días bonitos, de pasar unos días en familia y cada día que pasa crece más la incertidumbre”, concluyó Gómez.

