Dejar de fumar: qué dicen los estudios sobre la efectividad de la semaglutida para estos casos
Un estudio de un año encontró que, en comparación con las personas que usaban otros medicamentos para la diabetes, menos pacientes que tomaban semaglutida buscaron ayuda médica para dejar de fumar. Esto sugiere que el fármaco podría haber estado ayudándoles, anotaron los investigadores. El hallazgo no fue una completa sorpresa para los investigadores del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA, por sus siglas en inglés). Y es que «las anécdotas clínicas que los pacientes tratados con semaglutida… [han] reportado una reducción en el deseo de fumar» ya se han generalizado.
¿Cómo podría la semaglutida reducir el tabaquismo? Los investigadores anotaron que estos medicamentos (junto con Mounjaro y Zepbound) son agonistas de los receptores de péptidos similares al glucagón (GLP-1). Es decir, que funcionan para suprimir el apetito al dirigirse a receptores específicos en el cerebro.
Los estudios en ratones han demostrado que los GLP-1 también reducen «los aumentos inducidos por la nicotina en la liberación de dopamina» en un área específica del cerebro, «un mecanismo común que subyace a los efectos gratificantes de las drogas adictivas», explicaron los investigadores.
Resultados del estudio
El nuevo estudio fue dirigido por la directora del NIDA, la Dra. Nora Volkow. Su equipo analizó los datos de siete ensayos, todos con fumadores que también tenían diabetes tipo 2. Se dio seguimiento a casi 223.000 pacientes durante un año, y tomaron una variedad de medicamentos para la diabetes, como insulina, metformina y sulfonilureas, entre otros. Un total de 5.967 de los pacientes tomaron semaglutida.
El equipo de Volkow observó la aceptación de las terapias para dejar de fumar, un marcador de las personas que sentían que necesitaban ayuda.
Los pacientes que tomaban semaglutida tenían un 32% menos de probabilidades de buscar esas terapias, en comparación con los que tomaban insulina. Un 24 % menos de probabilidades de hacerlo en comparación con las personas que tomaban sulfonilureas, y un 18% menos de probabilidades en comparación con las personas que tomaban metformina.
Consideraciones y futuras investigaciones
El equipo de Volkow enfatizó que estos resultados provienen de una mirada retrospectiva de los datos. Es decir, nadie sugiere que los médicos comiencen a recetar GLP-1 para ayudar a los fumadores a dejar de fumar en este momento. Sin embargo, los hallazgos son intrigantes, y «deben examinarse en ensayos clínicos aleatorios», concluyeron los investigadores. Esta no es la primera vez que los GLP-1 han aparecido para frenar los comportamientos adictivos que afectan la salud.
