Nuevas modalidades de estafa: cómo operan los delincuentes con accidentes de tránsito
En los últimos días, ha surgido una nueva modalidad de estafa que involucra a conductores y sus seguros de auto. Tras un choque o rotura del vehículo en la vía pública, los conductores encuentran un papel con un número de contacto. Y la promesa del supuesto responsable del daño para hacerse cargo a través de su seguro.
Mariano Kabakian, especialista en ciberseguridad, detalló esta nueva modalidad. «Lo que está pasando con respecto a los accidentes de tránsito no es nuevo. En algún momento lo hacen y después lo dejan de hacer. En la mayoría de los casos, te rompen un espejo y te dejan un cartelito diciendo: ‘Discúlpame, soy yo el que te rompió el espejo, te dejo los datos de mi seguro’. Entonces, uno piensa, qué buen gesto, se hizo responsable. Por lo tanto, llamas a ese número, te atienden y te dicen: ‘Fui yo, te va a llamar mi asesor de seguros’. El asesor de seguros te propone hacer una videollamada a través de un dispositivo móvil y te guía para que instales una aplicación de control remoto».
Clave de la estafa: control remoto
Una vez que la víctima descarga la aplicación, el delincuente accede al control del Home Banking, posiblemente solicitando la huella digital. Así, los estafadores piden créditos y se transfieren el dinero a sus cuentas. Kabakian advirtió: «Las compañías no llaman, no te hacen descargar aplicaciones».
Además, Kabakian resaltó que las aplicaciones del Gobierno no realizan llamadas telefónicas ni envían mensajes de WhatsApp solicitando información personal: «Es muy raro que el ministerio, salvo un caso puntual, envíe un mensaje. Cuando ves un número raro, que no tiene identificación, es probable en un 90% que sea falso. El chatbot del Gobierno de la ciudad o provincia tiene una identificación clara porque hay un proceso de validación».
Kabakian también destacó que los ataques tradicionales han evolucionado. Ahora, los delincuentes identifican a personas específicas con poderes determinados, como tesoreros o gerentes, y los atacan directamente con correos electrónicos fraudulentos. Estas campañas de phishing a veces tienen encabezados mal hechos, siendo una copia y pega sin formato adecuado.
