Un relevamiento reciente del Instituto de Estudios de Consumo Masivo (INDECOM) reveló una notable disminución en el proceso inflacionario durante el mes de mayo, con una inflación general del 4,8%. Este valor representa una caída del 41,47% en comparación con el mes de abril, cuando la inflación se ubicó en el 8,2%. El estudio utilizó información escaneada de mercadería, proveniente de 28.754 tickets entre 2.230 puntos de venta en todo el país. Información recolectada entre el 1 y el 31 de mayo.

El informe puntualiza que, al desagregar los productos de la canasta básica de alimentos que son consumidos regularmente en los hogares argentinos, se observó una suba del 4,6%. Este incremento muestra una caída del 11,54% respecto al mes anterior, cuando se ubicó en un 5,2%. Las categorías incluidas en este análisis son Aguas gaseosas, Desayuno (infusiones, yerba, etc.), y Almacén (farináceos, aceites, lácteos, etc.).

Otro aspecto destacado por el informe es la inflación núcleo, que excluye la estacionalidad y los servicios y tarifas reguladas. Esta medida registró una baja significativa, ubicándose en un 3,8%, lo que representa una disminución del 32,15% en comparación con abril, cuando fue del 5,6%.

Esta reducción en la inflación refleja los efectos de las políticas económicas implementadas por el gobierno y ofrece un respiro para los consumidores. Especialmente, en lo que respecta a los productos de la canasta básica. Sin embargo, la sostenibilidad de esta tendencia positiva dependerá de múltiples factores, incluyendo la estabilidad económica y las políticas futuras.