El dólar contado con liquidación (CCL) experimentó una nueva suba que, acumulada en las últimas dos semanas, alcanzó el 16%. Esta tendencia en las cotizaciones paralelas del tipo de cambio ha llevado la brecha cambiaria al 40%. Desde el Poder Ejecutivo intentan calmar el mercado señalando que el Banco Central (BCRA) aún compra divisas, y que el programa económico no está en riesgo debido al ancla fiscal.

La persistencia del aumento en las cotizaciones (CCL, MEP y blue) coincidió con los recortes de tasa de interés del BCRA, que redujo del 80% al 40% en un mes. Este ajuste afectó el rendimiento de las inversiones en pesos, como los plazos fijos y las billeteras virtuales. Lo que ha llevado a los inversores a buscar refugio en el dólar paralelo. Esta reacción se observó en los precios paralelos del tipo de cambio, que habían caído desde los picos de mediados de enero ($1.381) hasta principios de abril. Cuando tocaron un piso cercano a los $1.000.

“No tenemos una meta de tipo de cambio real, es absurdo comparar ¿Cuál es la referencia? ¿Cómo se va a comparar con el gobierno de Alberto Fernández? Ni cuando salió del cepo el gobierno de (Mauricio) Macri, porque había 6 puntos de déficit fiscal y 2,5% de cuenta corriente”, dijo Luis Caputo en el Congreso Anual de IAEF. “Yo no percibo (atraso cambiario). No suscribo ni medio párrafo de eso”, defendió el jefe del Palacio de Hacienda.

Fuentes del Gobierno relativizaron el aumento del dólar paralelo mencionando dos argumentos. Primero, que el Banco Central sigue comprando en el mercado oficial, acumulando 315 millones de dólares entre lunes y martes. La última vez que finalizó la rueda con saldo vendedor fue el 29 de abril, cuando vendió 92 millones.

Cuáles son las posiciones del Gobierno

El otro argumento del Gobierno se refiere al «ancla fiscal», el fuerte ajuste del gasto que resultó en un superávit fiscal de 1,1 billón de pesos en los primeros cuatro meses del año. La especulación sobre si los subsidios por el congelamiento de tarifas entrarán en conflicto con el déficit cero fue rechazada. “No hay señales de debilidad”, aseguraron.

En despachos oficiales consideran que la idea de un atraso cambiario sostenido puede haber alertado a un sector del mercado, provocando una respuesta mayor. “Puede ser que algunos hayan desarmado el carry trade y se cubran”, plantearon.

El analista Gustavo Ber explicó que, además del recorte de tasas, el menor ritmo de liquidaciones ha reducido la oferta en el mercado. “Tras el acelerado reacomodamiento reciente, los operadores estarán atentos a una moderación del deslizamiento hacia la zona de los $1.200. Y con una brecha ya en torno al 35%”. Por su parte, Portfolio Personal Inversiones (PPI) indicó que, a pesar del rebote, el CCL se ubica 6,3% por debajo de su promedio de los últimos 10 años y 38,3% inferior al máximo de la administración Milei. La brecha, aunque elevada, sigue lejos del pico de la gestión actual de 59,1% de fines de enero.